TEXTOS | 05-2011 archivos

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza
↑ 06-2011

31-05-2011

Literatura de la diáspora

img242 copia.jpg 

Novela que relata la vuelta a la ciudad Búlgara de Plóvdiv de Alberto Cohen, catedrático de historia bizantina, tras casi cuarenta años de ausencia, debido a la salida de su familia a Israel. Allí se casó y tuvo una hija, que murió en una parada de autobús, a consecuencia de una explosión terrorista. 

Esta visita le permite rememorar su infancia y adolescencia, criado por sus abuelos, ya que sus padres habían muerto como guerrilleros antifascistas. Se trata de una familia de sefarditas originaria de Toledo, que se asentaron en esta ciudad hace siglos. 

La abuela, Mazal, conservaba la lengua sefardita, mezclada con el búlgaro y el turco, y entonaba canciones en ella. Viven en un barrio conocido por el Ortà Mezàr (Cementerio del Medio). Su abuelo, Abraham Alcalay, es un hojalatero al que llamaban el Borranchón, por su afición a las tabernas, aunque en ese barrio todos tenían su mote. Tiene una amante viuda, una seductora turca a la que visita ocasionalmente por las noches llevándole almendras garrapiñadas y arguardiente.

La economía del lugar se basa en dilatar las deudas y en pedir adelantos sobre los trabajos encargados. Abraham vive siempre entrampado y pidiendo adelantos, lo cual le ocasiona muchos pleitos, sobre todo con los taberneros.  

Como en la Toledo medieval estos judíos búlgaros, artesanos de clase media baja, viven armoniosamente con los ortodoxos, islamitas, armenios y turcos, incluso con los gitanos, que son desplazados por las autoridades comunistas. 

La novela va contando alternativamente el viaje a la ciudad y los recuerdos de una infancia ya lejana, pero que renace plenamente en su memoria, sobre todo cuando vuelve a encontrarse con su compañera de colegio, la armenia Arixa, que pertenecía entonces a la burguesía, desposeída por los comunistas, y con la que tuvo sus primeros escarceos amorosos, aunque él en realidad estaba más fascinado por su madre que por ella. 

Ahora Arixa es profesora de música en el conservatorio y está casada con un físico nuclear enfermo por irradiación. Se ven a menudo y van recorriendo la ciudad y recordando su adolescencia. En ellos renace el amor, pero se mantienen a distancia. Alberto se entera entonces de que no fueron a París, sino que quedaron retenidas en la frontera y vivieron madre e hija mucho tiempo en una aldea, mientras que su padre trabajaba en una mina de carbón. 

La infancia de Berto fue un poco pícara y curiosa, se llevó no pocos guantazos por indiscreto o atrevido, espiaba a su abuelo, por encargo de su abuela, aunque muchas veces encubría sus acciones; otras veces lo acompañaba a los baños turcos o lo iba a buscar a las tabernas, en un barrio en que había más tabernas que habitantes. 

En la novela van saliendo personajes inolvidables, como el fotógrafo Kostas Papadopoulos, que conserva las fotos de todos los eventos, incluida la de los padres de Berto, y la foto que les hizo a él y a Arixa en la puerta de una Iglesia, un día que decidieron casarse ellos solos, imitando a los adultos.   

Stóichev fue su profesor, ferviente comunista, se enamoró de la señora Vartanian, madre de Arixa, profesora de francés, un amor imposible que le llevó a la depresión, y murió solitario e incomprendido por todos. 

La implantación del comunismo estalinista causó graves injusticias en Bulgaria, la novela cuenta como fue arrasado un cementerio turco por los tractores, lo que ocasionó la partida de los turcos de la ciudad. Ello da lugar a una reflexión sobre todas las exclusiones basadas en la alteridad.  

La novela destila una filosofía de la vida fundada en la experiencia humana, lo que permite superar y comprender muchos errores históricos de intereses, barreras o ideologías. 

La historia acaba cuando la comunidad judía de Plóvdiv, mientras celebran la fiesta del bar mizvah de Berto, reciben un telegrama en el que se les comunica la autorización para marcharse a Israel. Pero Abraham se niega a irse, y un día es atropellado por un carro tirado por caballos y muere de esta forma. 

El profesor Cohen se despide de Arixa haciendo el amor en la habitación del hotel, más tarde le comunican que la casa de sus abuelos ha sido incendiada por los mafiosos que querían construir un hotel sobre el solar de ese barrio. Van a despedirse del fotógrafo Kostaki, pero asisten desde fuera de su casa al incendio premeditado de la misma, con todas sus fotografías, que este ejecuta de manera consciente para autoinmolarse.

Es la novela de la experiencia, de la tolerancia, de la humanidad que ha aprendido de sus errores y sabe entender que no hay más destino que la comprensión y el entendimiento, por encima de las diferencias de cualquier tipo.

29-05-2011

Pensar lo femenino

img241 copia.jpg

Interesante diálogo epistolar entre dos escritoras contemporáneas, en las que su condición de mujer no es sino el punto de partida para pensar el mundo y la sociedad, al mismo tiempo que su formación, sus experiencias, sus lecturas le sirven de andamiaje conceptual con que entenderse con la realidad.

El tema de lo femenino y lo sagrado aparece en muchas culturas, mitologías y religiones, donde la diosa o la diosa madre, son elementos constitutivos, incluso en sociedades patriarcales.

La sacralización de la mujer no siempre ha sido una garantía para su dignidad y sus derechos, pues mientras que la feminidad se otorgaba a todas las mujeres, la condición sagrada era reservada a muy pocas, y su investidura no acogía bajo su manto protector a las demás.

Lo femenino y lo sagrado son comprobados en varias culturales ancestrales, clásicas y contemporáneas, y son contemplados desde el psicoanálisis, el lenguaje, el arte o la literatura, la sociología o la antropología.

Todo ello para llegar a pensar lo femenino como constitutivo y en correlato o parangón con lo masculino, no pocas veces sacralizando igualmente.

De todo ello, más que las conclusiones vale el diálogo fecundo, los contrastes, las indagaciones, las incertidumbres. Los argumentos no obedecen a posiciones previamente tomadas, sino a interrogantes y disidencias.

28-05-2011

Ficcionalidad y virtualidad

 img240 copia.jpg

SCHAEFFER, Jean-Marie ¿Por qué la ficción?, Ed. Lengua de Trapo, 2002

Este ensayo, de un sociólogo que trabaja de forma interdisciplinar en la estética y teoría literaria, plantea de nuevo las relaciones entre realidad y ficción. La ficción fue analizada por Platón como una mímesis, y por ello sospechosa, un fingimiento que Aristóteles justifica en su Poética por un motivo antropológico, la inclinación a imitar y el gusto por hacerlo. Para la estética, esta imitación lleva a una recuperación que pretende abarcar todo un conjunto, añadiéndole una percepción de la belleza. Freud aportó la idea de que la imitación es compensatoria, y da salida al placer prohibido o a lo reprimido.

La cuestión se vuelve a plantear de nuevo en la cibercultura. Los mundos virtuales, con sus personajes e historias, sobre todo en los videojuegos, se proponen como configuraciones que no compiten con la realidad, con la amenaza de suplantarla, como pretenden sus defensores más optimistas o sus detractores más pesimistas.

Schaeffer cree que lo antagónico de lo virtual es lo actual, y no lo real. Los mundos virtuales adolecen de actualidad, lo mismo que los mundos ficcionales carecen de realidad. Ambos son representables, pero no habitables. De ambos se puede obtener fruición, pero no pueden abarcar la carencia intrínseca que los limita. En todo caso, ambos proponen al ser humano maneras de expresar sus anhelos, temores o esperanzas. Son el fruto de la capacidad de fabulación de la mente humana.

Aunque si todo es mental, podríamos decir que el circuito se cierra de nuevo. Y podríamos decir que en el fondo estamos prisioneros por lo que nuestra mente crea o quiera crear. Pero la misma mente que crea, puede liberar al creador de sus pesadillas, tomando consciencia de la ilusión de todo y vaciando sus odres mentales. No obstante, no tenemos que conceder un estatus relativo a cada forma de ilusión, no meterlas todas en el mismo saco. Ese abandono, más que lucidez sería producto de la ceguera del que no quiere discernir entre el ser y el no ser.

27-05-2011

Textos solidarios

img239 copia.jpg

Montserrat Roig estuvo sosteniendo un dietario en el periódico "Avui" hasta que la enfermedad la venció. Gracias a la recopilación de sus artículos que se hizo en catalán, y después a esta traducción antologada en castellano, podemos volver a escuchar la voz de sus comentarios críticos, llenos de cultura y de solidaridad.

Hoy 20 años después de su despedida, nos acordamos de ella, y la podemos ver y escuchar, pues ha dejado la "huella" de su escritura y su palabra en la memoria de los que la conocimos.

Muchos de estos artículos se refieren a las mujeres, a las mujeres que escribieron, pero también a las "mudas mujeres", a las "mujeres de ensueño".

Y ante tantas referencias y palabras, no podríamos añadir más que vanas palabras, por eso preferimos las palabras no dichas, el silencio, tan apreciado en sus reflexiones, el arte de saber callar, de saber "no decir nada".

Su silencio nos acompaña tanto como las palabras escritas en sus novelas y artículos. No sabremos lo que podría escribir hoy como comentarios de una actualidad que nos deja perplejos, que no podemos entender del todo, tal vez ahora menos que entonces.

En sus artículos hay lucidez, nunca tristeza, su enfermedad no deja huella en la prosa, en cambio sí la afirmación de la vida y el poder de la risa indestructible, que tanto afirmara Sarah Bernhardt, evocada por Françoise Sagan como pasajera, de paso, por el cementerio de parisino de Père Lachaise.

25-05-2011

La historia como sincronicidad

img238 copia.jpg

Trece relatos de aparentes y llamativas casualidades tejen esta breve historia, trece historias verídicas de las que Paul Auster ha sido testigo o protagonista. La sincronicidad o coincidencia significativa pone al aire libre algunos de los nudos del azar, el entramado secreto que hace invisible la relacion que subyace a todo.

Como se suele decir, nada ocurre por casualidad, todo obedece a una cadena de causas y efectos, en la que la mayoría de las veces solo somos testigos del efecto y la causa permanece ignoga, pero es presentida o intuida.

Tal vez todos pudiéramos escribir también un Cuaderno rojo con historias tan llamativas como las que nos ofrece este. Y bastaría con que tuvieramos buena memoria y una observación antenta a todo lo que nos sucede y sucede a nuestro alrededor. 

Aunque ignoremos las causas, no por ello quedamos libres de sus efectos, la inconsciencia no nos hace libres, en cambio la observación atenta puede permitirnos descubrir algunas causas y evitar no pocos efectos.  

19-05-2011

Escribir en las solapas

img236 copia.jpg 

Roberto Colasso ha escrito cientos de solapas de libros para una prestigiosa editorial italiana. Estos paratextos son antologados en esta obra, y de ellos se hace un primer conato de teoría.

Al fin y al cabo el paratexto de la solapa del libro opera como una primera aproximación a la obra, un interpretante para el lector apresurado, que obtiene una impresión de la misma, generalmente invitando a su lectura.

Para Colasso el texto de la solapa obra como las antiguas cartas al Príncipe con las que en los primeros siglos de la imprenta se daba cuenta del contenido de las obras. Ahora el Príncipe es ese público desconocido, y la solapa ha perdido el carácter de carta, para convertirse en una paráfrasis sintética. Un metatexto perfectamente prescindible y que nadie cita ni citaría, pues es tomado como un escolio espúreo y sustitutorio.

Sin embargo, esta antología de solapas de obras muy varias muestran la maestría interpretativa de su redactor, que nunca las firma, y como el texto de la solapa puede orientar y servir de gancho ancillar para lectores desconcertados. Para el lector de la misma cumple, en cambio, una función evocadora, o en todo caso una información vicaria de tantas obras no leídas u olvidadas, pero que siguen siendo esenciales en un panorama literario atemporal.

Vidas inventadas

img235 copia.jpg

La biografía es una forma de la historia que centra el relato en torno a un personaje real, y que tiende con frecuencia a deslizarse hacia el ancho mundo de la ficción.

Por eso la biografía inventada, la vida imaginaria, aunque parta de de un personaje real se aleja de él insertándolo en un mundo posible. Y así el personaje, difuminado por la escasez de noticias sobre su vida, se convierte en ente narrativo dotado de todos los atributos y de una historia digna de ser contada, es decir, fabulada.

Todas las vidas son en el fondo imaginarias, es lo que nos viene a insinuar esta obra de Marcel Schwob, que sirvió de modelo a Borges para escribir la Historia universal de la infamia. Pero en toda vida literarizada tienen que estar los componentes narrativos necesarios para que el texto se convierta en relato.

Muchas de las vidas que cuenta Schwob, como si las hubiera leído en el libro de la vida, acaban desgraciadamente, una forma drástica de concluir los sucesos narrativos a la altura de la degradación del personaje.

El estilo de Schwob se recrea en los colores, las formas, los perfumenes y los paisajes, todo ello permite darle más visos de realidad a sus Vidas imaginarias, cuya exigencia es ante todo estética. Y la cumplen sobradamente, pues entretienen al lector y lo deleitan. ¿Qué más podemos pedir a una vida si nos ha introducido en el mundo del personaje, que ahora es también nuestro?  

18-05-2011

La historia que fluye sin detenerse

img234 copia.jpg

Esta obra nos introduce en un universo poético lleno de fantasía, centrado en un mundo infantil desamparado pero que no teme al frío ni a la muerte. Desde un total desapego, se ven las cosas como pura ilusión transitoria, que solo dura instante.

Monelle, personaje central de este mundo, una joven prostituta, casi una niña, que cuida de otros niños desamparados, se deja llevar por la muerte a otro mundo más etérico, lleno de color, evanescente. Su enamorado la sigue y ambos se sumergen en un infinito de blancura, sin contornos.

Es una narración poética, con un fondo autobiográfico, al fin y al cabo Marcel Schwob se enamoró de una joven prostituta del barrio obrero, que murió prematuramente y que precipitó también la muerte del autor, a los 38 años.

El tono de la obra es meláncolico, fluye casi como un ensueño, en el que mezcla una sabiduría milenaria y una fantasía que conectan con los movimientos estéticos del momento: el simbolismo, el esoterismo y el decadentismo.     

10-05-2011

La gran pregunta

img230 copia.jpg

La gran pregunta es "por qué existe algo en lugar de nada". Y la gran respuesta que elabora esta obra de divulgación cosmológica es que el universo, todo lo que es, parte de una singularidad que no necesita ninguna causa para que se produzca, si bien todos los resultados posteriores de esa causa están regulados por ecuaciones, las ecuaciones que trata de descubrir la física teórica para predecir el comportamiento de los objetos.

Muchas de estas ecuaciones han sido ya establecidas, desde Newton, para los objetos macrocósmicos hasta la física cuántica, que ha ido estableciendo leyes para explicar el comportamiento de los átomos y su formación en los soles, las partículas y subpartículas que forman los átomos y las fuerzas que rigen el conjunto.

Al final parece que en el vasto conjunto del universo conocido rigen cuatro fuerzas, que de mayor a menor son la interacción nuclear fuerte, el electromagnetismo, la interacción nuclear débil y la gravedad.

Sabemos como los objetos con masa curvan el espacio-tiempo, y eso explica el funcionamiento de la gravedad, pero esta es la fuerza más débil y que más está costando integrar en una teoría unificada del cosmos, la llamada teoría M.

Cuando se hayan podido establecer las ecuaciones de la unificación de las cuatro fuerzas, podremos explicar todo este universo conocido, sabiendo además cuáles son las leyes que lo regulan.

Pero siempre quedará una pregunta restante, que no será fácil poder contestar, el recurso al originador del origen. En este caso, para los autores de este libro, no es necesario postular un creador del origen, para entender y explicar el universo.

La cuestión no es tanto si hay o no un creador del universo, sino qué papel tiene el ser consciente en este vasto conjunto. Esa pregunta no se la plantea la física, desde luego, solo contempla con asombro que un ser cognitivo puede entender el universo en que vive, algo que les parece sorprendente, sobre todo porque todas las leyes del universo están ajustadas para que ese ser surja. La física se ha dado cuenta de que estamos en un universo antrópico, encaminado a dar lugar a criaturas inteligentes que puedan comprenderlo y explicarlo, esto parece que es algo que se escapa de las probalidades de la casualidad.

La pregunta por la causa no queda resuelta del todo en el entramado de las leyes que rigen el comportamiento del universo. Pero agradecemos a los autores de esta obra la sencillez y claridad con que han sabido presentar la historia de los descubrimientos de la física, y lo que podemos saber de las historias de un universo sin bordes. Al fin y al cabo, cuando está presente el tiempo y el decurso, todo se convierte en una historia. ¿Pero cuál es el final de la historia del tiempo?    

Monólogos narrativos

img229 copia.jpg

Yasmina Reza, En el trineo de Schopenhauer, Barcelona, Anagrama, 2006

Esta breve novela está compuesta por los monólogos sucesivos de cuatro personajes, un matrimonio en quiebra, un amigo del matrimonio y la psiquiatra. Son personajes que han entrado en una crisis vital, pues su intelectualismo triunfalista no les ha redimido de las limitaciones de la existencia ni les permite una salida ante el vacío. El marido es un filósofo spinozista que cae en la depresión, su mujer busca una salida vital, la psiquiatra solo encuentra sentido en la frivolidad. 

De alguna forma los cuatro se montan en el “trineo de Schopenhauer”, una manera de encarar la situación con lucidez fatalista. 

La obra es una crítica a toda una generación de intelectuales franceses, algunos son citados por su nombre (Deleuze, Althusser), que acaban su vida en el suicidio o en la locura. Los frutos del intelectualismo brillante no les dan para entender la vida en su conjunto.

08-05-2011

Relatos de encuentros y desencuentros

img228 copia.jpg

El primer libro de relatos de Anna Gavalda, fue un extraordinario éxito de ventas en 1999. Hoy todavía podemos leerlo, en su traducción española, con sorpresa y regusto.

Son relatos muy ágiles, que fluyen al ritmo de la vida cotidiana, y no sitúan en el momento de un personaje joven, unas veces mujer, otras hombre, que habla en primera persona de una experiencia de encuentro, casi siempre frustrada, con sus deseos o sus sueños.

Las expectativas y promesas, las fantasías, siempre superan las realidades vividas, pero parecen indispensables para darle a la vida el aliciente de un algo más.

Ese algo más es precisamente lo que la literatura aporta a la existencia, lo que el relato muestra en el texto, el desengaño presumible pero que ha sido vivido como un potencial de maravilla. Y es que solo la fantasía es capaz de colmar los anhelos de una persona abocada a un entorno ilusorio y lleno de falsos señuelos.

Las lectoras y lectores agradecen a Anna Gavalda por haber sabido expresar sus deseos de forma tan desenfada y espontánea, sin exhibicionismo, ni recato.

02-05-2011

Expresionismo táctil

obras-112f[1].jpg

Pedro Roldán, De la luz a la sombra, Galería de Arte La Zubia, 5 de mayo 2011

Este cuadro de Pedro Roldán nos introduce en un mundo lleno de magia y misterio, un paisaje de cuento de hadas, donde predomina la belleza y la sensibilidad.

El fuerte y abigarrado colorido de los empastes del primer plano, elabora una propuesta de expresionismo táctil, casi matérico, dando lugar a una serie de visiones y referencias que serán distintas para cada espectador atento, precisamente por su apercepción temática.

Este rico cromatismo se atempera en el segundo plano, en donde prodiminan tonos apagados, quebradizos árboles silueteados en contraluz.

El tercer plano se difumina en el horizonte creando profundidad aérea, y de este se asoma entre las ramas del árbol central una blanca luz lunar.

Todo parece flotar, ingrávido, a modo de paisaje interior visto con la mirada del pensamiento y la imaginación. Todo en él está vivo y vibra con gracia acogedora.       

↓ 04-2011