TEXTOS | 06-2020 archivos

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza
↑ 07-2020

28-06-2020

El texto habitado por el ser poético


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Juan Ramón Jiménez, Lírica de una Atlántida. En el otro costado, Una colina meridiana, Dios deseado y deseante, De ríos que se van (1936-1954). Edición de Alfonso Alegre Heitzmann, Galaxia Gutenberg – Círculo de Lectores, Barcelona 1999

En este volumen se recoge toda la obra poética de Juan Ramón Jiménez escrita en América, desde el último viaje que hizo al nuevo continente, en agosto de 1936, como autoexiliado, y del que ya no volvió. 

Es la producción lírica de las dos últimas décadas de su vida y la de plena madurez y creatividad, en la que se incluye la perspectiva que tenía el autor de toda su vida y su obra, donde alcanza su máxima expresión poética, como una especie de revelación interior de su identidad personal y espiritual. 

Por vez primera se agrupan todas estas obras en un solo volumen, editado en España, donde podemos encontrar sus poemas mayores, que llevan bastante tiempo inéditos, y a los que no se ha dado la suficiente proyección editorial en nuestro país.  

En ella aparecen metáforas luminosas, en el otro costado, desde su navegación por un mar sin caminos, con los poemas y canciones de cada uno de los lugares que habitara desde entonces, y su sentimiento de la naturaleza y del ser interior, en cada una de las estaciones, conversando con los árboles, los ríos, los mares, las aves…

Toda su obra y su sentimiento se funde en un espacio total, su sentimiento de dios deseado y deseante, él mismo, como transparencia de su esencia toda. Esta mística de la totalidad le viene a través de Rabindranath Tagore, cuyo conocimiento introdujo Zenobia Camprubí en la vida del poeta. 

La metáfora ancestral del río que se va a su desembocadura, y que se funde en el mar, acompaña sus últimos poemas, al mismo tiempo que en la despedida lírica de Zenobia, que partió pocos meses antes que él, días después de recibir Juan Ramón el premio Nobel de Literatura. 

Una edición acompañada de numerosas notas explicativas y variantes textuales de los poemas de cada uno de los cuatro libros que componen esta obra, escrita en el otro costado. La inclusión de las notas y variantes textuales en un apéndice permite leer los poemas sin prejuicios eruditos. 


24-06-2020

Las itinerancias del texto


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José Saramago, El viaje del elefante. Traducción de Pilar del Río, 2ª Edición, Alfaguara, Madrid, 2008

Esta es la última novela escrita por Saramago a los diez años de recibir el Premio Nobel. Leer a Saramago hoy, diez años también desde que nos dejara, nos permite comprobar la vigencia de su prosa y el empeño de sus luchas ideológicas contra la mundialización y sus trampas, así como contra todo tipo de poderes que despojen al individuo de su libertad y creatividad. 

El viaje de un elefante desde Lisboa hasta la Viena de mediados del siglo XVI, en plena Reforma y en el comienzo de la Contrarreforma, como regalo del rey de Portugal al archiduque de Austria, al que este acompaña en su recorrido de meses, en medio de largas y fatigosas marchas y no pocas penalidades, es un buen motivo literario para desarrollar la inventiva en el marco de la literatura de viajes. 

El exotismo de este animal, desconocido para la mayoría de las gentes de entonces, no sería hoy tema suficiente para una novela, sino más bien pretexto para una historia en la que destacan las relaciones humanas de vasallaje y sobre todo la figura del cornaca indio que atiende y guía al elefante y que, sin duda, junto con el elefante, forman un dúo transcultural y en cierto modo mágico, que contrasta enormemente en un medio cultural tan sometido a una ideología de tipo religioso, siempre amenazadora y dispuesta a falsificar cualquier supuesto milagro. 

La novela tiene mucho de relato cervantino y de libro de caballerías, a la inversa, de hecho, se citan proezas de caballeros y el narrador hace continuos comentarios anacrónicos sobre el momento histórico y su devenir actual. 

La literatura de viajes y de contrastes culturales e históricos, de tipo social o religioso, son motivos muy cultivados en las novelas de José Saramago. Pero esta obra final es también un divertimento más que el lector disfruta acompañando en cada capítulo a la comitiva que atraviesa varios países hasta llegar a su destino, dejando atrás, con una cierta nostalgia, esta aventura compartida. 

22-06-2020

Relato intertextual


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Álvaro Pombo, El temblor del héroe, Barcelona, Círculo de Lectores, 2012

Esta es el tipo de novela que atrapa al lector, no tanto por su intriga como por conocer el desarrollo existencial de sus seis personajes. Dos de los cuales sucumben, uno de ellos a manos del héroe, y este por sí mismo. 

Es como una historia filosófica sobre la vida humana y la sustancialidad o insustancialidad de la existencia, sus reflexiones y diálogos están focalizados principalmente en torno a Román, un profesor de filosofía jubilado, que cuenta con la amistad de dos antiguos y jóvenes discípulos, una pareja, a los que encaminó hacia le medicina. 

En este escenario de tres personajes va apareciendo otra tríada, que se va incorporando a la trama de la novela, causando una perturbación en el equilibrio inestable del primer trío. La aparición del héroe, Héctor, tan bello como trágico, pone en riesgo toda la situación, que acaba en tragedia. 

Lo más sabroso de la obra tal vez sea, para algunos lectores, las continuas citas de textos filosóficos y religiosos, en latín o en su lengua de origen, así como las reflexiones del narrador omnisciente, que focaliza todo el argumento en la persona de Román. 

La obra tiene, en muchos momentos, aire de diálogo platónico, a los que se cita a menudo. Hay implícita una interpretación del mundo y de la sociedad española, desde antes de la transición a la actualidad. Se rememoran figuras intelectuales de cada momento, y entre esas citas aparece una del propio autor, presentado como uno de esos intelectuales públicos. 

Hay muchos cuestionamientos éticos, entre otros el tema de la culpa y del perdón, de la aceptación y el rechazo del otro, pero será el héroe el que en su temblor lo desbarate todo y ponga en tela de juicio de la autenticidad de los demás, que se protegen ubicándose en su zona de seguridad y connivencia. 




20-06-2020

Textos imagotópicos


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Alberto Manguel, Gianni Guadalupi: Guía de lugares imaginarios, Alianza Editorial, Madrid 1992

Los lugares imaginarios pertenecen a mundos posibles, mundos contrafácticos, creados en los textos literarios por la imaginación de sus autores, para contextualizar las historias que necesitan un lugar, siendo el lugar mismo parte de esa ficción. Muchos de estos lugares se sitúan en islas y archipiélagos, en sitios intraterrenos, en mundos paralelos o desconocidos, pero gratos a la fantasía. 

Esta obra es un amplio repertorio enciclopédico de estos lugares, redactado e ilustrado por Alberto Manguel y Gianni Guadalupi, a partes iguales, tomando como punto de partida más de seiscientas obras literarias clásicas y contemporáneas, que aparecen citadas. Se han evitado los lugares literarios que, bajo un nombre distinto, sitúan la historia en la geografía del mundo real. 

Son, por tanto, lugares ficcionales, pero muchos de ellos bastante semejantes entre sí y que guardan múltiples afinidades con el mundo fáctico de la geografía de la Tierra, plenamente conocida a día de hoy, al menos en su superficie, o eso se cree. La obra está redactada como una guía geográfica del siglo XIX, esas obras en las que se describían tierras recién descubiertas o lejanas. 

Esta extensa obra puede ser utilizada como un libro de consulta o también ser transitada como una invitación a recrear utopías o ucronías por el gusto de lo fantástico, reconociendo, al final, que estos lugares inventados son en esencia muy parecidos, a pesar de su exotismo, a los lugares donde discurre nuestra existencia, aunque menos accesibles. 

Los mundos posibles y su geografía son mundos a los que se accede únicamente por medio del pensamiento y la imaginación, son mundos comunicables, pero no habitables, mundos mentales, aunque al final descubrimos que la mente lo crea todo desde la imaginación creadora, cuya sede es la nada. 



18-06-2020

El texto de la imagen


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Alberto Manguel, Le livre d´images, Babel, 2009

La lectura de las imágenes, como si fueran textos escritos en el lenguaje visual, es el motivo de la obra del prodigioso lector que es Alberto Manguel, entendiendo por imagen toda representación pintada, grabada, esculpida, proyectada arquitectónicamente o encuadrada por el objetivo de una cámara. 

Todas las épocas y culturas han elaborado su propio repertorio de imágenes realistas, simbólicas o alegóricas, han nutrido su imaginario a través de potentes creadores de imágenes, los artistas de todos los tiempos, cuyas obras son objetos de culto, admiración o reproche. 

Esta obra recoge la producción de doce creaciones de este tipo, cada una de las cuales muestran e interpretan diferentes vertientes en que la imagen se ha construido como relato, ausencia, enigma, testimonio, connivencia, pesadilla, reflejo, violencia, subversión, filosofía, memoria o teatro. De esta forma ha elegido el autor algunos de los repertorios iconográficos más célebres, entre los casi infinitamente posibles, destacando en ellas a pintores y pintoras, fotógrafas, escultores célebres unos y otros menos conocidos. 

Toda imagen requiere una interpretación verbal que dé cuenta de su contenido patente o latente, y se muestra a la contemplación de letrados e iletrados con el propósito de ejercer un elocuente mensaje, más o menos fácil de descifrar, pero que se ostenta de forma abierta y pública. El que la contempla se convierte en lector de imágenes, interprete de las mismas, recurriendo a su memoria cultural y poblando y repoblando así su imaginario personal. 

De estas lecturas e interpretaciones se nos dan muestras muy elocuentes sobre el amplio conjunto de imágenes seleccionadas por el autor, que nos guía en su elaborada lectura, recurriendo a toda clase de referencias y noticias circunstanciales, que contextualizan la imagen en su momento y en su intención. 

La lectura de esta obra se ejerce, pues, tanto en el aspecto verbal del texto como en el aspecto visual de las obras pictóricas, escultóricas o arquitectónicas elegidas, no tanto para mostrar el virtuosismo de la lectura, sino para plantear los propios enigmas de la vida social y personal de sus creadores y de los contemporáneos de cada época. 

La imagen tiene un contenido estético y emocional que atrapa al que la mira, pues de alguna forma cada uno de nosotros participamos de ella o estamos comprendidos en el imaginario que la puebla. La imagen muestra, sugiere, sugestiona, encanta, y nos incluye o nos excluye. 





09-06-2020

Escribir la lectura del texto


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Alberto Manguel, Une histoire de la lecture, Babel 2006

Alberto Manguel relata, como si fuera una novela erudita y curiosa, la larga historia de la lectura y de los lectores, de la escritura y sus signos, de los usos culturales y sociales del escritor y del escribiente, del lector en voz alta, y de todos los sentidos de la lectura, incluida la lectura del mundo. 

Todo ello es posible desde su perspectiva de lector apasionado, de políglota, de viajero que ha vivido múltiples experiencias y ha tenido acceso a las mejores librerías y bibliotecas de su tiempo. 

Él mismo ha sido lector en voz alta de un Borges ciego, que le hacía leer textos muy diversos en distintas lenguas para recordar y recrear pasajes olvidados o volverlos a disfrutar. 

Solo un lector avezado, un erudito para nada plúmbeo, que sabe disfrutar de la lectura puede hacer disfrutar a lectores que no han tenido tantas experiencias y referencias, pero que las viven como propias cuando las narra y las ilustra de una manera precisa y a la vez amena. Como en muchas otras de sus obras, esta representa una vez más la experiencia de una fruición cultural gozosa. 


↓ 05-2020