TEXTOS | 12-2020 archivos

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza
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29-12-2020

El texto de la historia


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Paul Preston, Un pueblo traicionado. España de 1874 a nuestros días: corrupción, incompetencia política y división social. Penguin, octubre 2019. Debate 2020

En esta magna obra sintetiza el hispanista e historiador inglés Paul Preston las investigaciones de 50 años de estudiar la historia política y social de la España contemporánea. 

El resultado es una obra espléndida, en la que ha encontrado una forma muy ágil, precisa, detallada y amena de contar la historia de los principales eventos, sin tener que estar mostrando a cada paso las fuentes documentales en las que basa sus afirmaciones, que permanecen citadas en las abundantes notas al final de la obra. 

Es el relato de un ilustrado, de un historiador liberal y progresista, que muestra con objetividad, y con un dolor contenido, los acontecimientos más perturbadores de la historia española, sin perder el equilibrio o caer en partidismos que favorezcan intereses particulares. 

La lectura se hace fluida, pero el calibre de los hechos narrados y su trascendencia social hace que resulte muchas veces penosa, al poder constatar las verdades de los personajes e instituciones que han sido protagonistas, en primer plano, de muchos de estos acontecimientos. 

Asumir la realidad de nuestra propia historia, en la que la incompetencia, la corrupción y la división han sido los elementos que sobresalen, requiere verdaderamente un esfuerzo de aceptación y veracidad. 

Leída además en el contexto que se vive mundialmente, parece proyectar, sin decirlo, las situaciones que aquí se cuentan como no privativas de España, sino que se encuentran extendidas, de una forma u otra, por doquier en el mundo contemporáneo. Lo que podría parecernos un hecho particular español, parece estar compartido y extendido por todas las latitudes del mundo que nos ha tocado vivir. 

Pero ante todo se agradece el conocimiento que podemos obtener de nuestro pasado y reconocer sus grandes errores, precisamente para no repetirlos, ya no solo a escala nacional, sino a escala planetaria, en bien de la dignidad y nobleza humanas. 




24-12-2020

El tejido del Uno


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Javier García Campayo, Vacuidad y no dualidad. Meditaciones para deconstruir el “yo”. Ed. Kairós, Barcelona, 2020

Este es un amplio, exhaustivo y sintético manual sobre las practicas meditativas para deconstruir el yo, en el que el Javier García Campayo ha tomado referencias de las principales tradiciones espirituales y de la investigación en neurociencia de la meditación. Contiene además numerosos ejercicios para poner en práctica cada una de las propuestas. 

Como en otras obras suyas, su aportación se caracteriza por la abundancia de fuentes consultadas y la enorme capacidad de síntesis para divulgar de forma clara y accesible aspectos de la mente que no resulta fácil apreciar desde la perspectiva de una mentalidad occidental. 

La síntesis más lograda y genérica se encuentra al final, cuando establece cinco niveles o pantallas en el juego del pensamiento, desde la más común y cotidiana, caracterizada por el continuo diálogo interno, la ausencia de silencio mental, la identificación con las emociones, los apegos del yo autobiográfico, los deseos, y la diferencia absoluta entre sujeto y objeto. 

En los niveles siguientes, el diálogo interno, que es el que construye el yo, va disminuyendo, los espacios de la mente sin pensamiento se van ampliando, la fusión de las emociones con los pensamientos disminuye y se va socavando la diferencia entre yo y no-yo. 

Llega un momento en que no existe diálogo interno, por tanto, el yo existencial queda relevado por el yo experiencial, no hay yo que genere deseos, la conexión con los demás seres humanos y con el universo es muy intensa, hasta el punto de que se percibe que no hay separación ente nosotros y el Todo. 

La obra va describiendo todos los procesos, medios y caminos que se han elaborado para alcanzar esta unicidad, que sin embargo constituye la base y el origen de nuestra auténtica realidad, pero que está opacada por agregados y concepciones de todo tipo, pero que al final florece porque la UNIDAD nunca ha faltado, siempre ha estado ahí. 

En la medida en la que nuestra mente se sitúa en la vacuidad y en la no dualidad, el yo egoico se ubica en su espacio relativo, al servicio de la consciencia y de la experiencia, hasta el punto de que ya no nos percibimos como individuo, sino como Unidad, como Totalidad, la individualidad se acaba diluyendo hasta desaparecer. 

Habremos trascendido la dualidad y nos habremos situado en la vacuidad, en la nada, el potencial de todo lo manifestado, de donde procedemos y a donde acabaremos volviendo, de una forma u otra. 


15-12-2020

Metanovela biográfica


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Julian Barnes, El loro de Flaubert, Edición original Londres 1984. Anagrama, 2019

Una de las más célebres y citadas novelas metaliterarias es El loro de Flaubert, basada en el relato que un médico viudo hace de la indagación sobre la vida de su escritor favorito, Gustave Flaubert, del que ha leído todas sus obras, toda su correspondencia y muchas de las biografías que se han escrito sobre él. 

Ante tan abundantes datos, muchos de ellos contradictorios, y que ponen en cuestión la posibilidad de reconocer la verdad auténtica de un escritor, más allá de los tópicos que se han proyectado sobre su vida y su obra, este personaje se plantea visitar los lugares donde vivió y sobre todo averiguar cuál es el auténtico loro disecado que el autor utilizó para inspirarse en la descripción que hace de un loro en su novela Un coeur simple

Su investigación termina en un fracaso, los supuestos auténticos loros que se dan como verídicos son seguramente falsos, y el loro amazónico disecado que Flaubert tuvo en su casa mientras escribía la novela posiblemente se haya perdido. 

Esta es la metáfora implícita que utiliza el médico protagonista para problematizar sus indagaciones sobre la vida de Flaubert, muchos de los aspectos de su existencia, dados como ciertos, no se pueden asegurar, y el auténtico Gustave Flaubert se nos escapa entre la maraña de miradas recíprocas de sus amigos y familiares, que al tenerlas todas en cuenta van desdibujando el perfil del escritor, pero que al mismo literarizan su propia vida, como si esta hubiese sido también la novela principal en la que se engarzaran las demás que escribió, y que él mismo pensó que vivió, debido a la identificación con sus personajes, sobre todo con Madame Bovary, de la que llegó a decir: "Madame Bovary soy yo”. 

Esta visión crítica de la crítica biográfica y de la propia existencia humana, contribuye a reforzar más aún el sentimiento de que la auténtica realidad son los sueños, ante los cuales la memoria se desvanece, conviniendo una vez más en la presunción de que "estamos hechos de la materia de nuestros sueños".



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