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Weblog de Manuel Cerezo Arriaza
↑ 06-2012

30-05-2012

Fragmentos del mar de las historias

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Este conjunto de relatos y noticias, rescatados del mar de las historias, constiuye un bello ejemplo del valor que tiene la literatura abreviada y residual, fragmentaria e incompleta. Nada más pertinaz y fatigoso, además de imposible, que querer contarlo todo y explicarlo todo.

Como Borges, Tabucchi practica en esta obra el arte y el derecho a la pereza del escritor, o a la timidez, que solo le permite relatar los pecios encontrados de naufragios de los que no se tiene noticia.

Los sitúa en el microuniverso de las islas Azores, engarzándolos con vida de agricultores y navegantes, cazadores de ballenas y ballenas que ven a los hombres como seres solitarios y tristes.  

El relato que da nombre al libro, Dama de Porto Pim, es una historia de traición y venganza, contada por un hombre que conoce el canto que atrae a las morenas en las noches de luna creciente. Un canto tan lastimero como si viniera del fondo del mar, como la infinita melodía que entonan las ballenas.  

24-05-2012

Recuerdos y metáforas del mar

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 John Banville, El mar, Barcelona, Anagrama, 2006

Una novela que transcurre en Irlanda, la patria del autor, y en la que todo el relato dimana de una primera persona, Max Morden, el narrador protagonista, un historiador de arte diletante que vive de la fortuna de su mujer y se avergüenza de sus humildes orígenes. Nunca llega a acabar la biografía que está escribiendo sobre el pintor nabi Pierre Bonnard.

Es un relato ulterior que cuenta una historia anterior, la propia vida del protagonista. Por la profesión del narrador y por ser un pintor sin obra están justificadas las frecuentes alusiones a la pintura, sobre todos a pintores como van Gogh, incluso a un pintor que el narrador inventa, el holandés del siglo XVII Jean Vaublin, en el que se ha visto un heterónimo de John Banville.

La novela tiene muchos elementos descriptivos y poéticos, para evocar su infancia o la enfermedad que acabó con la vida de su mujer. Relata los hechos fragmentariamente, con muchas elipsis narrativas, destacando algunos elementos solamente, a partir de los cuales el lector podrá reconstruir un mundo posible realista y cercano a sus circunstancias históricas.

Esta forma de insinuar, en lugar de relatar, de manera continua y deliberada, es uno de los mayores aciertos de su estilo literario. Por otra parte, se sobreentiende un misterio inexpresable e inenarrable que podría dar sentido a unos hechos que parecen carecer de él.

La novela está dividida en dos partes, y en cada una hay fragmentos separados entre sí por varios espacios interlineales, que marcan distintos momentos evocados. El elemento narrativo que delimita ambas partes es su relación con Chloe, que pasa de ser una amiga de juegos, en la primera parte,  a ser el motivo de su atracción amorosa.

Toda la historia está contada desde el momento en que el narrador ha perdido a su mujer, Anna, víctima de una grave enfermedad. Ahora vive con su única hija, Claire, pero decide vender su casa y alojarse en una de huéspedes, que había sido la mansión de los Grace, donde reside como inquilino un misterioso coronel retirado. La casa está situada en los Cedros, cerca de la costa, en una zona  cercana a donde había transcurrido su infancia, con unos padres bastantes distantes y poco comprensivos.

El interés de su infancia gravita en el conocimiento de esta familia, los Grace, con la que trabó amistad, pertenecían a una clase social superior a la suya, pero él se integró en ella como amigo de los hijos gemelos, Chloe y Myles. Este era un muchacho incomprensiblemente mudo, pues oía perfectamente. Su hermana Chloe, caprichosa y consentida, estaba siempre jugando y peleándose con su hermano gemelo. Él se siente atraído por la madre, Connie, y acaba enamorándose de la hija. Más tarde descubre que el padre tiene como amante a la profesora de sus hijos, Rose.

De las tres etapas de su vida, la infancia y adolescencia, la vida de casado con Anna, hasta que esta muere, y su vida de viudo, la más ampliamente representada es la primera, aunque el relato va alternando, fragmentariamente, pasajes de los tres momentos de su existencia, sin continuidad cronológica, por medio de una serie de analépsis y prolepsis intermitentes.

De su vida con Anne refiere sobre todo como la conoció, como era su familia, como hija de un industrial inglés del que heredó su fortuna, y los momentos a partir de los cuales aparece la enfermedad que iba a acabar con su vida.  

De esta forma el lector va descubriendo la personalidad del protagonista, sus circunstancias vitales, sus gustos y aficiones, sus sensaciones y pensamientos, ya que toda la historia está focalizada en sí mismo y todo el relato adopta una única perspectiva, la del narrador autodigético.

La obra contiene muchos momentos descriptivos, intercalados con la narración, descripciones poéticas muy bien escritas y que constituyen uno de los grandes méritos de la novela, elaborada por un gran estilista del lenguaje. Estas descripciones son recuerdos reconstruidos a través de sensaciones visuales, llenas de matices de luz y color, como si fueran cuadros, y también de sensaciones táctiles y sobre todo olfativas.

Desde la óptica de este personaje central se van configurando lentamente la personalidad de los demás, que nunca aparecen descritos directamente y de una pieza, sino que de ellos se van dando datos centrados en situaciones y escenas concretas, siguiendo una técnica cinematográfica.

Así el lector va conociendo y reconociendo a los personajes principales y secundarios, conforme lee la novela, pero nunca tiene todas las claves de los mismos, pues la revelación es lenta, vacilante y morosa, y en ella reside la principal novedad e interés de la lectura, ya que el argumento mismo es escaso y casi se conoce desde el principio.

El título de la obra está doblemente justificado, gran parte de la acción transcurre en una zona costera de Irlanda, pero también el mar es la metáfora del final de la vida, como desembocadura de los ríos de la existencia, y a él conducen la vida de Anna, de su padre, de los padres del propio protagonista, y en definitiva todos se ven abocados a este encuentro final con el mar, para unos de manera metafórica, para Chloe y Myles de forma real, ya que murieron ahogados, intentando salvar a su institutriz, Rose, a la que maltrataban desmesuradamente.

Es una novela impregnada completamente de la luz, los colores, los paisajes y la sociedad de Irlanda, escrita con una sensibilidad irlandesa, en la que las relaciones entre los vivos y los antepasados siguen contando, envueltos todos en sus nieblas y nostalgias.   

Algunos personajes, como Chloe, quedan caracterizados como figuras de los cuadros de Bonnard, que el narrador va citando, como si la atmósfera de los pintores nabis marcara todo el clima estético de la novela.

Un artículo de Muñoz Molina, ”Ausencias de Bonnard” (El País, 7-2-2007) recrea uno de los cuadros citados en la novela ”Mesa delante de la ventana”. La novela relata algunos episodios de la vida de Pierre Bonnard, sobre todo los años pasados con Marthe, y sus pinturas de desnudos en la bañera, que pone en paralelo con los dilatados baños que su mujer se daba en el último año de su vida. De hecho muchas descripciones adoptan formato de cuadros y sus recuerdos son verdaderos “cuadros vivos”, en algunas de las descripciones hace analogías con pinturas de Picasso, Vermeer y Duccio, en su memoria opera como si estuviera pintado un cuadro al que da forma y color.  

De Chloe tiene recuerdos nítidos y a la vez borrosos, recuerda muy bien sus olores corporales, pues el narrador tiene una poderosa memoria olfativa, con connotaciones sexuales, pero al mismo tiempo no sabe encajar en una misma imagen todos los aspectos que revive de ella, pues los personajes son algo evanescentes e inabarcables. Esta borrosidad, concomitante con la nebulosidad irlandesa, es uno de los mayores atractivos de la poética de este relato, y se hace inolvidable para los lectores. 

Al final de la novela confiesa que en realidad no conocía a Anna, porque tampoco se conocía a sí mismo, y que ambos habían hecho un pacto tácito de no intentar averiguar cómo era el otro, en nombre de un sé tu mismo, que les daba libertad para no ser lo que los demás les obligaban a ser. Considera que si no fueron felices juntos al menos no fueron infelices. 

Las últimas páginas son las de mayor intensidad dramática, entonces reconocemos a la señorita Vavasour, la que regenta la casa donde se hospeda, como Rose, y nos enteramos del final de la familia Grace, una vez que se hubieron ahogado sus hijos gemelos. El padre muere súbitamente y la madre poco después de un accidente de tráfico. Solo quedó Rose en la mansión, que convierte en una casa de huéspedes donde ahora se aloja Max, y está casi a punto de morir de una borrachera junto al mar. En estas circunstancias su hija lo saca de la casa y se lo lleva con ella. La señorita Vavasour le confiesa que nunca tuvo ninguna relación con el padre de los Grace, pero él sabe que no era cierto, pues un día la vio llorar y confesar a la esposa de Carlo Grace sus relaciones, mientras que estaba subido a un árbol en el jardín de la casa de los Cedros, escuchando el llanto de Rose. El último secreto, el de su propio final, queda abierto e indescifrado.

16-05-2012

Carlos Fuentes accede a la región más transparente

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Carlos Fuentes, Paris, circa 1960. Gisèle Freund

Al fin Carlos Fuentes ha podido ver su Aura, en La Región más transparente, ha asistido como Artemio Cruz a su propia muerte, lo cual más que un Cambio de piel supone dejar la Terra Nostra un día que no era su Cumpleaños.

Ahora Una familia lejana ha de reconocer La cabeza de la hidra, como el Agua quemada de un Gringo viejo, con Constancia, en La campaña donde Cristobal Nonato hará sus Ceremonias del alba, buscando un Espejo enterrado, recordando tal vez Los años de Laura Díaz o el Instinto de Inez, sobre La silla del águila. Ya no Todas las familias felices podrán tener La voluntad y fortuna de Adán en Edén, pues Vlad ha escrito ya La gran novela de su propia vida.          

No te olvidaremos, lo mismo que no olvideremos tu costumbre de leer todo los años El Quijote y recorrer el gran territorio de La Mancha que es nuestra lengua común.

10-05-2012

Relatos estelares

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Este volumen recoge los cuentos venidos de las estrellas, relatos cósmicos que forman parte del gran relato del universo o por mejor decir, del multiverso. Este gran relato empieza en el Big Bang, y a partir de ahí nos planteamos la gran incógnita, que Stephen Hawking formula de esta manera: "Por qué existe algo en lugar de nada".

Tal vez en algún pasaje de estos relatos se den referencias para encontrar sentido al cosmos, a su origen, desarrollo y evolución, sobre todo a un cosmos que parece estar presidido por el principio antrópico, que ha sido creado para que en él luzca la consciencia.

Los interesados en conocer estos cuentos pueden descargarlos gratuitamente de esta dirección electrónica:

 http://www.tseyor.com/biblioteca/loscuentosdetseyor.pdf

 

03-05-2012

Lecturas de una guerra

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La escritora madrileña Almudena Grandes, admiradora de Galdós, está empeñada en escribr unos nuevos episodios nacionales sobre la guerra y la posguerra civil española. Una serie que comenzó con Inés y la alegría y que continúa ahora con esta entrega: El lector de Julio Verne.

La novela histórica del realismo social resurge de nuevo, cuando parecía ser ya un género agotado en sus frutos de madurez. Pero está claro que mientras que haya historia habrá algo que contar y dar a conocer a generaciones que no viveron las circunstancias sobre las que han nacido y crecido, para que no olviden un pasado y sobre todo para que no lo repitan.   

Esta es la historia de Cristino, un niño que nace en una casa cuartel de la guardia civil de un pueblo de Jaén y que ignorándolo todo sobre el lugar donde vive es testigo de hechos que tienen que ver con circunstancias ajenas a su corta vida. Es un niño de la posguerra, lo mismo que la autora de este relato, pero que se siente llamado a averiguar lo que les ha pasado a sus mayores, una historia que parecería increíble de no haber hechos y protagonistas que la testifiquen.

Y así el realismo sigue inventando el mundo que dice querer reflejar, pero lo inventa con verosimilitud, una verosimilitud que seguramente lo hace más piadoso de lo que fue, pues la literatura no es capaz de soportar toda la carga de los hechos, por eso cuenta con mentiras las auténticas verdades.     

01-05-2012

El mal del siglo

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Amin Maalouf hace un amplio recorrido para indagar los motivos de los desajustes del mundo actual, que afectan al medio ambiente, la economía y a los valores y formas de entender la vida.

En su análisis comprueba que los modelos sobre los que construíamos el consenso de realidad se han agotado y que los problemas actuales derivan más que de un choque de civilizaciones de un estancamiento, que se aprecia tanto en oriente como en occidente.

Propone una visión más inteligente de las diferencias que enfrentan a los contendientes, de tal manera que se favorezca el equilibrio y la paz. A ello se aplica con confianza y optimsmo, a pesar de que nos encontremos en un momento de generalizada incertidumbre.  

↓ 04-2012