TEXTOS | 08-2023 archivos

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza
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24-08-2023

Ciencia vivida en sus textos


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John Banville, Tetralogía científica. Copérnico. Kepler. La carta de Newton. Mefisto. Alfaguara, Barcelona, ​​2022

En este volumen se han reunido cuatro biografías noveladas, que fueron escritas de forma independiente y en distintos momentos de la vida de su autor, aunque todas tienen esa unidad de estilo y las excelentes descripciones de la vida íntima y pública de sus personajes, como si, cada personaje fuera el mismo personaje visto desde la consciencia del que lo abarca y lo crea. 

Todos ellos tienen una faceta matemática que les permite descubrir un lado de la realidad que no es el que la creencia común acepta como válido, y ello les llevó a apartarse del conjunto y entrar en conflicto con la sociedad de su tiempo, reportándoles grandes crisis existenciales. y problemas que convirtieron su vida en una experiencia muchas veces desgarradora. 

Copérnico descubrió que la Tierra no es el centro del Universo, sino nuestro astro Sol, aunque al suponer que las órbitas de los planetas eran circulares su teoría no encajaba del todo con los hechos. 

Kepler reafirmó la concepción copernicana, pero además tuvo que descubrir que las órbitas de los cuerpos celestes no eran circulares, sino elípticas. Este último descubrimiento supuso un esfuerzo enorme, pues de todas las curvas que podían pasar por dos puntos precisos, en la órbita de Marte, solo la elipse podía tomarse como válida, pero antes tuvo que descartar todas las curvas posibles, ya que la elipse no parecía un recorrido aceptable. 

Newton, partiendo de estas concepciones previas de estos creadores de la ciencia moderna, desarrolló las ecuaciones que describen el movimiento de los cuerpos celestes, que son válidas en todo el Universo. Aunque su interés más que el propio de un científico moderno, era más bien el de un alquimista, que trataba de encontrar los secretos del Universo, que las ecuaciones de la mecánica celeste no le aportaban. 

Tanto Copérnico como Kepler estaban imbuidos por toda la ideología religiosa de su tiempo, y sus descubrimientos científicos se hicieron posibles gracias a aplicar cálculos matemáticos a la observación de la órbita de los planetas. Es el mismo caso de Galileo, otro contemporáneo cuyos descubrimientos no le impidieron ser un creyente religioso de los dogmas de su tiempo. 

El último relato es el de la vida de un joven que tiene un talento matemático excepcional, con el cual, sin embargo, no puede descubrir ni comprender los misterios de la vida de las personas ni de su propia mente. Y es que el conocimiento científico no nos da respuesta a las grandes preguntas, aunque sí haga la vida más favorable en muchos casos. 

Como siempre en las novelas de John Banville hay un reto entre el conocimiento preciso y la intuición, que tampoco sirve para descifrar el misterio de la vida, aunque sí nos ayuda a explorar de una forma más profunda una serie de posibilidades, incluso las más improbables. 

 


18-08-2023

Textos cuánticos


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Ken Wilber, Cuestiones cuánticas. Escritos místicos de los físicos más famosos del mundo, Kairós, Barcelona, ​​1987

Esta obra es una antología de textos de acreditados físicos cuánticos en torno al tema de las relaciones entre el conocimiento científico y la experiencia espiritual, que muchas veces llaman religiosa en sus textos. 

Mientras que el conocimiento científico reduce algunos aspectos del mundo sensible a símbolos matemáticos para poner en relación una serie de conceptos descriptivos de su comportamiento, la espiritualidad no se puede reducir a fórmulas matemáticas ni conceptualizaciones que no sean poéticas o de tipo metafórico, obtenidas únicamente por una experiencia introspectiva. 

Sin embargo, los físicos cuánticos, trabajando de forma rigurosa con experimentaciones y ecuaciones diferenciales, presentan una concepción del universo más integrada que la que tuvo la física newtoniana, abriendo la puerta a la visión cuántica del cosmos, que si bien no es experimentable sí puede ser medida y conjeturada. 

Muchos de estos creadores de la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica descubren relaciones en el espacio, el tiempo y el mundo de las partículas, que no corresponden a la visión cotidiana del entorno, y abren la puerta a concepciones holísticas que se aproximan más al conocimiento filosófico o espiritual de oriente. 

Ellos mismos tienen una sensibilidad y una visión mística, es decir unitaria del universo, un sentimiento de totalidad y de unicidad que le sirve también de soporte inconsciente para el desarrollo de sus ecuaciones y conjeturas. 

Sin embargo, no por ello tienen todas las respuestas, sino más bien atisbos que se aproximaban a visiones en las que el planteamiento materialista, determinista y reduccionista de la física tradicional quedara superado o ampliado y se aproximara más a un sentimiento más comprensivo, estético o poético del mundo, pero no sin conflicto, ya que los neopositivistas lógicos cerraban la puerta a toda concepción que no pudiera ser controlada por una lógica reduccionista, que excluía todo lo desconocido como inefable: “De lo que nada se sabe, es mejor no hablar”. 

Esta problemática se situaría hoy, sin abandonar estas bases especulativas, en una concepción transpersonal de la experiencia humana, que incluye tanto la experiencia consciente como el inconsciente del sueño o los arquetipos. 

Para ello se creó después de la psicología transpersonal, uno de cuyos representantes más calificados en el propio autor de esta antología, Ken Wilber, que toma referencias en el pensamiento de estos científicos, pioneros de una visión integrada e integradora del conocimiento, en la que se tenga en cuenta tanto la experiencia externa como la interna, cuyo punto de encuentro es la mente personal y transpersonal. 

11-08-2023

Textos legendarios


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Stefan Zweig, Los ojos del hermano eterno, Acantilado, Barcelona, ​​2002

En esta novelita, escrita como una leyenda oriental, ambientada en una India anterior a la vida de Buda, se enmarca la personalidad de Virata, un guerrero audaz que, al sentirse culpable por la muerte de su hermano, renuncia a las armas y prosigue el camino de hacer justicia, sirviendo a su rey. 

Al darse cuenta de que la justicia que administra no deja de tener su lado cruel, renuncia a su estado de juez supremo del reino y se retira a su vida familiar, pero ahí de nuevo aparece la injustica del mundo en que vive, basado en la esclavitud, que se vuelve a mostrar en el trato cruel que sus propios hijos dan a un esclavo, y entonces pide que liberen a todos los siervos de su casa, pero sus hijos se resisten y él decide convertirse en un eremita viviendo en una cabaña que construye junto al río, para tratar de encontrar la paz en contacto con la naturaleza, en donde de nuevo observar como los seres vivos se devoran unos a otros. 

Se convierte así, para su pueblo, en modelo de virtud que, al ser imitado por otros, que abandonan sus obligaciones, vuelve a causar la injusticia y la culpa de la que en vano pretende huir. Se da cuenta de que el ascetismo y el apartamento de la vida no sirven tampoco, y entonces decide volver al servicio del rey, pero como el más humilde de sus siervos, el que cuida a la jauría de los perros. 

Las sucesivas generaciones van olvidando su ejemplo y finalmente muere quedando su memoria relegada al olvido, habiendo sido un eterno buscador y un defensor de la verdad en el intento de liberar a los seres humanos del dolor, reflejado en los ojos de su hermano, al que mató sin saber, en su etapa de feroz guerrero, y cuya mirada de víctima le persiguió toda la vida. 

De esta forma, el tema de la liberación del sufrimiento queda en el estadio de la virtud, por la renuncia y el servicio abnegado, hasta que Gautama Buda, un sabio posterior, lo volviera a recoger en su propia vida, encontrando un camino a la liberación en el desapego de toda atadura mental, dentro de un mundo ilusorio. 

Estamos ante un relato sapiencial, de experiencia y sabiduría, de búsqueda de la liberación de la condición del hombre, limitado por la injusticia intrínseca de la estructura social y la ignorancia de los que se olvidan de sí mismos. 

La historia tiene una gran intensidad y reconstruye un mundo oriental lejano y fabuloso, muy al gusto del orientalismo europeo de la época, ya que el cuento se publicó en 1922, hace poco más de un siglo. 

Aquí encontramos al Stefan Zweig antibelicista, intelectual comprometido en su momento histórico, personalidad de gran relieve, defensor de los derechos humanos, crítico con el ascenso del fascismo, que le llevó al suicidio, creyendo que acabaría dominando el mundo de forma irremediable. 

↓ 07-2023