Tue 10-05-2011 07:07 PM
La gran pregunta
La gran pregunta es "por qué existe algo en lugar de nada". Y la gran respuesta que elabora esta obra de divulgación cosmológica es que el universo, todo lo que es, parte de una singularidad que no necesita ninguna causa para que se produzca, si bien todos los resultados posteriores de esa causa están regulados por ecuaciones, las ecuaciones que trata de descubrir la física teórica para predecir el comportamiento de los objetos.
Muchas de estas ecuaciones han sido ya establecidas, desde Newton, para los objetos macrocósmicos hasta la física cuántica, que ha ido estableciendo leyes para explicar el comportamiento de los átomos y su formación en los soles, las partículas y subpartículas que forman los átomos y las fuerzas que rigen el conjunto.
Al final parece que en el vasto conjunto del universo conocido rigen cuatro fuerzas, que de mayor a menor son la interacción nuclear fuerte, el electromagnetismo, la interacción nuclear débil y la gravedad.
Sabemos como los objetos con masa curvan el espacio-tiempo, y eso explica el funcionamiento de la gravedad, pero esta es la fuerza más débil y que más está costando integrar en una teoría unificada del cosmos, la llamada teoría M.
Cuando se hayan podido establecer las ecuaciones de la unificación de las cuatro fuerzas, podremos explicar todo este universo conocido, sabiendo además cuáles son las leyes que lo regulan.
Pero siempre quedará una pregunta restante, que no será fácil poder contestar, el recurso al originador del origen. En este caso, para los autores de este libro, no es necesario postular un creador del origen, para entender y explicar el universo.
La cuestión no es tanto si hay o no un creador del universo, sino qué papel tiene el ser consciente en este vasto conjunto. Esa pregunta no se la plantea la física, desde luego, solo contempla con asombro que un ser cognitivo puede entender el universo en que vive, algo que les parece sorprendente, sobre todo porque todas las leyes del universo están ajustadas para que ese ser surja. La física se ha dado cuenta de que estamos en un universo antrópico, encaminado a dar lugar a criaturas inteligentes que puedan comprenderlo y explicarlo, esto parece que es algo que se escapa de las probalidades de la casualidad.
La pregunta por la causa no queda resuelta del todo en el entramado de las leyes que rigen el comportamiento del universo. Pero agradecemos a los autores de esta obra la sencillez y claridad con que han sabido presentar la historia de los descubrimientos de la física, y lo que podemos saber de las historias de un universo sin bordes. Al fin y al cabo, cuando está presente el tiempo y el decurso, todo se convierte en una historia. ¿Pero cuál es el final de la historia del tiempo?
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