TEXTOS | 06-2007 archivos

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza
↑ 07-2007

08-06-2007

IMPRESIÓN TEXTUAL

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Sigmar Polke nos presenta en esta obra sin título una de las muestras de su actual etapa de abstracció matéica, en la que trabaja con texturas, relieves, polvos y colores en un elaborado proceso de búqueda de impresiones visuales sutiles y variadas.

Desde su trayectoria en el pop-art alemá dentro de la corriente del "realismo capitalista", en la que ha recreado con ironí y sentido críico el arte inspirado en los medios de comunicació de masas, ha llegado en su etapa final a un arte depurado en que valora ante todo la impresió de la forma a partir de la luz y el color, a modo de un impresionista abstracto.

Podemos apreciar en esta obra las texturas leves, los relieves modulados por la luminosidad blanca, y el azul pastel que resaltan sobre un negro absoluto.

La distribución del color y da lugar a formas caprichosas y originales, imprevisibles.

Nos muestra así una obra abierta a la lectura intuitiva del espectador, que puede obtener a partir de ella múltiples impresiones. Como confiesa su autor: "Un cuadro es una impresión de millonres de impresiones".

En la obra que ha creado para la Bienal de Venecia 2007 presenta una serie de cuadros bajo el tema El eje del tiempo, en donde juega con las impresiones visuales aquilatadas por un trabajo de texturas e imprimaciones de colores muy estudiados, para causar sensaciones sutiles e imprevisibles.

04-06-2007

Deixis en fantasma

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Este cuadro de Antonio López "La alacena" (1963) es una buena muestra del realismo de la escuela de Madrid. Impresiona en este retrato-bodegón la minuciosidad con que son descritos los objetos cotidianos, al mismo tiempo que la forma en que aparecen poetizados gracias a la pátina y al esfumato que envuelve sus perfiles en una atmósfera muy hogareña.

Cada objeto está cuidadosamente colocado en su estante, mientras que una iluminación lateral, desde dos focos, uno interior y otro exterior, resalta sus volúmenes. Parece como si cada objeto tuviera una personalidad y una vida propia, remansada por su uso cotidiano.

Pero sobre todo llama la atención la mirada profunda y ensimismada de ese busto de mujer que aparece coronando la repisa. Su vestido hace juego con los encajes. Su peinado, pulcro y tenso, da relieve a la cabeza.

Lo más llamativo de la figura humana es su evanescencia. No es una escultura, ni tampoco una imagen reflejada, es una presencia fantasmal, la de la mujer que ha cuidado con esmero y utilizado los utensilios de esa alacena que lleva su impronta, y que ahora contempla desde el más allá.

Esa presencia evoca, como la deixis en fantasma, una vida cotidiana, una devoción, una intimidad, un sentimiento onírico trenzado con la vida vigil y cotidiana.

Solo la estética de una pintura nunca acabada, devotamente recreada como un proyecto siempre en ciernes, permite que el cuadro nos sugiera lo que quiere decir, y que seamos nosotros los que completemos este proyecto de mirada que recorre el mundo cotidiano.

↓ 05-2007