TEXTOS | 07-2019 archivos

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza
↑ 08-2019

23-07-2019

Las flores de la flora de Lanzarote


adescarga.jpg

Jaime Gil González y Marta Peña Hernández, et al., Guía visual de la Flora Vascular de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote, Cabildo de Lanzarote, Arrecife 2019

Interesante guía visual de parte de las plantas florales de Lanzarote, aquellas que germinan tras las lluvias en los terrenos áridos de la isla y cuyas semillas guarda la tierra en espera del agua vivificadora o se esconden en barrancos y precipicios de difícil acceso, como el Risco de Famara, y que por eso algunas de ellas no tienen nombre común, ya que son desconocidas para el público no especializado.

Esta extensa
obra recoge, a decir de sus autores, la mitad aproximadamente de la flora
vascular de la isla, muy bien representada en fotografías meticulosas y
descriptivas, sin finalidad estética. Cada planta aparece clasificada
botánicamente y descrita en su hábitat isleño y en el entorno geográfico más
próximo, tanto del archipiélago canario, como de África o de la Península
Ibérica.

Algunas de
estas plantas son endémicas de la isla o de las islas vecinas. La descripción
va acompañada de datos etnobotánicos recogidos de informantes de la zona.

La obra se
acompaña de una descripción climática, geológica, edafológica y botánica de la
Isla de Lanzarote y su entorno canario, que permite situarse en esta singular
geografía y en su frágil soporte, amenazado por el clima árido y por la pobreza
de los suelos, sobre todo en el caso de Lanzarote.

Se aprecia
la enorme dedicación y constancia con que Jaime Gil y Marta Peña han ido
recogiendo, fotografiando, estudiando y datando los ejemplares representados en
la Guía, cuyas magníficas fotos hacen
que esta variada y delicada flora entre por los ojos de los lectores
cautivándolos por la riqueza de formas y colores de sus sencillas, humildes y
vistosas flores.

Este manual
hay que ponerlo en relación con otro trabajo de investigación y recopilación de
noticias etnobotánicas publicado en 2009,
Los usos culturales de las yerbas en los campos de Lanzarote
, un primer
volumen editado por Aderlán, que tiene una continuación en un segundo volumen
que próximamente verá a la luz, editado en este caso por el Cabildo de
Lanzarote.

Esta obra, a
diferencia de la Guía visual,
contiene una mayor riqueza de datos contextuales y etnográficos de las plantas
estudiadas, más cercanas en su conocimiento a agricultores y ganaderos, de los
cuales se dan noticias de un extraordinario valor cultural, histórico y medicinal,
datando su floración en cada uno de los pueblos de Lanzarote donde son, o eran,
conocidas.

Ambas obras
se complementan y nos acercan a un futuro Catálogo exhaustivo de especies
florales de Lanzarote, cuya información botánica, agrícola y cultural haga de
ella un impresionante acervo de datos de la vida natural, humana y social de
Lanzarote, cuya identidad como espacio de la biosfera y cuya singularidad
geológica, agrícola, cultural y botánica constituye una identidad irrepetible y
única.

 

 

 

 

 



22-07-2019

Arquitectura popular sin arquitectos


41jC0l6JdlL._SX326_BO1,204,203,200_.jpg


César Manrique, Lanzarote, arquitectura inédita, Arrecife 2019 (Edición facsímil de la 1 edición de 1974)

Esta obra fue en su momento una reivindicación de la construcción tradicional y popular en la isla de Lanzarote, una arquitectura sin arquitectos, como la llamaba Víctor Hugo, de raigambre ancestral, en un momento en que el desarrollismo turístico amenazaba con arrasar los vestigios tradicionales e imponer un tipo de construcciones impersonales y masivas.

Por eso, la obra es también un
manifiesto estético y cultural a favor del mantenimiento de las señas de
identidad populares, para lo cual se da un amplio muestrario fotográfico de
viviendas y edificios, con grandes imágenes en blanco y negro, tomadas de forma
directa y sin pretensiones de cánones de belleza impostados.

La obra además contiene poemillas de
varios autores, sentencias, artículos de conocedores del tema, estetas, dibujos
de siluetas de casas del entorno popular, y una clasificación de las
construcciones de diversas localidades rurales, destacando del paisaje
geológico, privilegiando en las viviendas y algunos de sus rasgos más sobresalientes
como chimeneas, patios, hornos, puertas, ventanas..., además de construcciones
religiosas, prácticamente idénticas a las viviendas, fortalezas militares, así
como una colección de molinos de viento que inevitablemente evocan el paisaje
de la Mancha y a Don Quijote en la isla de caballero Lanzarote.

Haría falta toda la maestría del
Azorín de Los pueblos para poder dar
cuenta de la sensibilidad que despiertan estas imágenes, sus rasgos de
intemporalidad, austeridad y permanencia. A veces aparecen, campesinos con sus
atuendos habituales, sin ninguna pretensión folclórica.

La obra es un gozo para la vista y
una invitación a la nostalgia de lo perdido, pero que de alguna forma permanece
o ha sido reinventando o transformado, gracias al respeto que estas casas
proponen y su feliz inserción en el hábitat al que pertenecen, casi como una
formación natural.

Destaca el blanco de la cal, el verde
de las puertas y ventanas, que no llega a verse, pues las fotografías son, no
podía ser de otra forma, en blanco y negro, pero que se adivina.

Hay obras posteriores a esta que
realizan inventarios y muestrarios más exhaustivos y eruditos de los elementos
de la arquitectura tradicional en Lanzarote. No podemos olvidar en este sentido
la espléndida obra de Francisca María Perera Betancort Arquitectura tradicional y elementos asociados de Lanzarate,
editada por Aderlan en 2009.

Pero es que la obra de César Manrique
y sus colaboradores no tiene pretensiones históricas ni arquitectónicas, a
pesar de su título, sino que es un manifiesto sentimental y estético para la
defensa y el goce de una singularidad constructiva que se muestra sin necesidad
de mayores pretensiones.

 

 



19-07-2019

Poética del misterio


maimages.jpg


Rafael Arozarena Doblado, Mararía,
Ediciones Idea 2019 (Ed. Original 1973)

Leer hoy Mararía es hacerlo con perspectiva histórica y con tanta o mayor
capacidad de asombro que lo hicieran sus primeros lectores.

La novela sigue cautivando a un
lector semántico, porque el argumento lo arrastra a seguir leyendo hasta el
final, atrapado por el enigma del relato y por la sucesión de trágicos
desenlaces con que se teje el relato total de la vida de María, la mujer que
hechiza a los hombres y les ocasiona el desastre.

La construcción de esta opera prima narrativa de su autor le
vino dada por las circunstancias biográficas de su estancia en Femés, como
viajero y empleado que llega y se informa del medio en una situación parecida a
la de la novela.  

La obra destila un sabor poético que
se alcanza sobre todo en las descripciones de los paisajes nocturnos, bañados
por una Luna que trae malos presagios, “el maleficio de la Luna”.

También el vino es un motivo
constante y está presente en cada conversación masculina, muchas veces hasta la
ebriedad, y acompaña cada suceso trágico. La mirada de la obra es siempre
masculina y va enfocada, por tanto, hacia una mujer de belleza excepcional.

El narrador, viajero y narratario de
las historias que le van contando los habitantes del pueblo, da continuidad al
puzle con que se va armando la obra, enfocada particularmente en cada uno de
los personajes que han tenido una relación directa con la mujer bella y
misteriosa que es María. Son personajes muy enteros y de gran relieve.

El medio natural, los volcanes, el
paisaje, el cielo, la noche, la Luna y también los animales, sobre todo los
perros y sus ladridos inquietantes, y toda la literatura y el arte mismos que gravitan
en la mirada del narrador de primer nivel. El arte y la literatura aparece
presente en referencias directas a autores y obras, como Baroja, Stendhal,
Flammarion, Valery, Gauguin... Y otros ecos, no explícitos, se sienten de
Rulfo, Camus, Cela o García Márquez.

Por eso, en esta novela se aprecian
elementos hipotextuales tanto del realismo mágico como del tremendismo o de la
visión etnológica y mágica.

La obra tiene un interés
antropológico y cultural de gran relieve, que refleja las creencias, costumbres
y modos de vida de una época de horizontes muy limitados, muy oscurantista, de
los que siempre pretendió escapar María, sin conseguirlo. Los elementos
apocalípticos y la locura dan una especial intensidad dramática a algunos de
los relatos de esta colección de historias sobre la misma persona.

El personaje epónimo de la obra y su
visión de las cosas nunca aparece relatado por ella misma, a diferencia de lo que
ocurre con las demás personas de su entorno, como si el narrador principal, paralizado
por su halo de misterio, nunca se hubiera atrevido a hablar con ella, solo es capaz de
informarse desde la perspectiva de los hombres que la desearon.

La obra tiene evidentes connotaciones
identitarias, al comparar la isla de Lanzarote con esta bella mujer, áspera y
dulce al mismo tiempo, pero siempre trágica, enlutada y enigmática.

Los elementos religiosos, mágicos, telúricos,
poéticos, conectan con el sentido de la vida humana y el misterio de la
existencia, que parece mostrarse hostil a cualquier pretensión de un anhelado paraíso en la Tierra. 

En relación con su adaptación fílmica,
ambas obras poseen la misma intensidad dramática, aunque los hechos y los personajes
no son totalmente coincidentes.

 

 

 


08-07-2019

Despertar a la consciencia total


images.jpg


Resultado de imagen de neurociencia de la meditación


I. Despertar a la consciencia total

   (24-6-2019)

Toda
división, separación, dualidad, es ilusoria. En ella se sustenta la ilusión
proyectada. La base es ilusoria pero la consciencia es integradora, holística.

            Si la consciencia queda atrapada por
la ilusión de la separación, queda en la ignorancia y en la precariedad.

            El concepto del Todo es indivisible.
Cultivar la esencia, la totalidad, la unidad es cultivar la verdad, que todo lo
fundamenta.

            Hay una mente funcional, es la mente
fenoménica, que maneja la dualidad funcionalmente. Hace su papel pero está
limitada en el fraccionamiento dual. Enfocarnos solamente en ella es perder la
perspectiva de realidad, de totalidad.

            La naturaleza global de la mente
trascendente puede asumir y relativizar a la mente dual, o puede quedar
atrapada por ella.

            La atención enfocada en la mente
holística recibe la unicidad perdida en la ilusión fragmentaria.

            Cada parte es una partícula íntegra
del Todo. El Todo está en todas las partes por igual. Somos parte y Todo al
mismo tiempo, finito e infinito, localizado y omnipresente, presente y
omnipresente.

            Perder la perspectiva de la
unitotalidad y de la particularidad universal 
es perderse en la ilusión de la forma, de lo concreto, de lo finito, de
lo local.

            Lo global y lo local se expresan
también en lo parcial y particular, para obtener un tipo de experiencia que de
otra forma no podría vivir.

            Es a modo de juego y de contraste,
solo se aprecian las bondades de lo universal desde lo particular. Las bondades
de la unidad desde la diversidad, las bondades de la totalidad desde la
particularidad limitante. Una limita, la otra conecta, una engloba, integra,
trasciende.

            El juego de lo inmanente y de lo
trascendente, de lo trascendente en lo inmanente le da un sentido más amplio a
la experiencia. El ser siempre es y es inmutable e igual a sí mismo siempre.

            El existir es diverso, variado,
imprevisible. El existir sin consciencia de ser es angustia o confusión. El ser
reducido a su unicidad es redundancia y auto provisión. Conociendo ambos
elementos que siempre están es como la vida adquiere sentido y disfrute.

            Es el juego del ser y el parecer,
del sentir y el ser consciente de la plenitud, unidad y totalidad subyacente y
conformante. El sentido correcto está en el equilibrio de ambos enfoques, que
siendo uno lo son todo y todos, diversidad apariencial, unidad esencial.

            Descubrir y disfrutar de esta
consciencia objetiva y subjetiva es darle el sentido y la plenitud que la vida
encierra. El error es la pérdida de esta perspectiva.

 

06-07-2019

La memoria permanente


a9788420443065.jpg


José Saramago: Cuadernos de Lanzarote, vol. I y II, Ed. Alfaguara, Madrid 2001. Prólogo de César Antonio Molina

En estas dos voluminosas obras se recogen los cinco Cuadernos de Lanzarote, diarios anuales de los años 1993 a 1997 escritos en el domicilio del escritor en esta isla, a la cual hace frecuentes referencias, y que dan testimonio de la imagen de escritor extranjero en una isla que acaba adoptándolo como hijo y a la que llegó a considerar como "una tierra mía". Un sexto cuaderno ha sido rescato recientemente de las "memorias" de su ordenador y publicado en volumen aparte, como Cuaderno del año del Nobel. 

Todos ellos constituyen la contribución que hace el autor a la literatura íntima del diario personal, que en este caso es también libro de memorias, autobiografía, literatura de viajes, confesión, epístola, ensayo, colección de artículos, e incluso relato novelado de la propia vida, según quiera verse o dependiendo de las páginas por las que abramos estas obras, como reconoce y argumenta muy lúcidamente César Antonio Molina en el prólogo. 

Este carácter plural, de obra abierta, no resta importancia a estos cuadernos, en cambio, le dan un valor añadido y una variedad de géneros que el lector agradece y que hace la lectura más amena e informativa. 

Apuntes vitales a la vera del camino, muestran y descubren un Saramago más íntimo, más polémico, más apasionado y vital, en el que vemos al creador de sus relatos ensayísticos o de los ensayos novelados que constituyen el resto de su obra. 

En todas estos cuadernos se muestra su sensibilidad, de persona íntegra, hecha de una sola pieza, fiel a sí misma siempre y combatiente aguerrido de sus ideas e ideales, sociales y personales, de libertad y solidaridad por encima de todo. 

Su naturaleza de portugués trasterrado queda siempre patente, pues le da el meollo histórico en que ancla su lucha y su compromiso, derivado de sus orígenes familiares y sociales, arraigados en la naturaleza misma, de cuyo sentimiento siempre se dan testimonios y ejemplos, como la experiencia que relata de haber experimentado la belleza absoluta contemplando, por primera vez, el paisaje volcánico de Timanfaya, emoción que sintió también, en otra ocasión, ante la escalinata de la Biblioteca Laurenciana, obra de Miguel Angel, en Florencia. 

Él mismo es el personaje central de estos relatos, y es un personaje que seduce, arrastra a los lectores que se sienten contagiados por sus valores, al tiempo que puede igualmente repeler a otros con diferentes puntos de vista, como siempre le ocurrió en su trayectoria vital. 

La integridad, la coherencia del personaje con su persona, adquiere tintes épicos y líricos, al mismo tiempo, pues siempre destila humanidad y simpatía por la naturaleza personal y social de los seres humanos. 

En estos cuadernos, podemos ver también el tamaño de su compromiso llevado siempre adelante como enseña, del que nunca renuncia o al que nunca abandona. Su obra adquiere tintes "religiosos", a pesar de su ateísmo militante, del cual da testimonio el ex libris de su Biblioteca, pues en ella se religa siempre la identidad de la persona con el ideal de ser humano libre y feliz, no sometido a ninguna extorsión impuesta o solapada. 








04-07-2019

El discurso identitario canario


Los símbolos de la identidad canaria, Tenerife, 1997

Esta es una obra enciclopédica que trata de recoger todas las muestras del discurso identitario canario, seguramente en la búsqueda de un sentimiento de propia pertenencia que a veces se escapa entre tantos signos y discursos que vinculan una geografía insular con pasados, relaciones políticas, paisajes, historia, sociedad, cultura y todos los valores ancestrales que en ella aparecen reseñados a modo de inventario, tratando de que ninguna de las señas de identidad queden relagadas o se queden fuera. 

Es una obra escrita por muchos colaboradores y patrocinada por múltiples entidades, ninguna de las cuales quiere quedarse fuera de este inventario. Por tanto, sus 75 capítulos dedicados a cada una de las muestras de esta identidad son muy desiguales en extensión y en calado, aunque en todos esté presente la voluntad de prestar su particular aportación al conjunto. 

Un repertorio iconográfico inicial contribuye a darle visibilidad a estos símbolos, que de otra forma quedarían solamente reducidos al poder referencial del lenguaje escrito. 

Cada capítulo está acompañado de valiosas fuentes bibliográficas, que permiten ampliar el contenido para los lectores interesados en algún rasgo específico. 

Sin embargo, es precisamente esta acumulación de signos y símbolos identitarios, de desigual importancia y relieve, puestos ahí a modo de mosaico, la que hace dudar un poco de que tal vez la identidad canaria sea una identidad bien definida o que esté enteramente visible para los propios y extraños que tratan de encontrarla, proyectarla y concretarla.   

Afortundamente no se ha recurrido como principal argumento a la visión típicamente romántica del espíritu del pueblo reflejado en el folclore y en el lenguaje, aunque inevitablemente algo se pueda encontrar de esto. 

Se agradece, no obstante, la existencia de esta enciclopedia de los símbolos de la identidad canaria, que facilita al estudioso de las imágenes de los pueblos un repertorio muy amplio de señas de identidad. 

IC22554355964.jpg


↓ 06-2019