TEXTOS | 06-2012 archivos

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza
↑ 07-2012

29-06-2012

Diálogos con el universo

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Grupo Tseyor, Conversaciones interdimensionales, Barcelona, 2012, Vol. I www.teyor.com

Este volumen de diálogos y conversaciones interdimensionales recoge los textos transcritos de las mismas, un caudal contenido en doce volúmenes que el Grupo Tseyor está publicando. Son textos originales y contiene una información y una vibración inédita en el panorama de la bibliografía impresa.

La mayoría de estas conversaciones se han llevado a cabo a través de un chat de voz (Paltalk) durante ocho años, de 2004 a 2011 y giran sobre los temas más variados en función de los intereses e informaciones de una y otra parte.

Constituyen un conjunto documental de unas cinco mil páginas, dotado de una vibración muy especial, para dar referencias sobre algunas de las inquietudes fundamentales del ser humano.

Una verdadera oportunidad para los buscadores de la verdad y de la trascendencia, pues abren puertas a un cosmos infinito.

26-06-2012

Historia del fracaso del conocimiento consagrado

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Gustave Flaubert, Bouvard y Pécuchet, Barcelona, Mondadori, 2009

La historia de dos escribientes de la misma edad que un caluroso día de verano se encuentran en un banco en el que se habían sentado para descansar, desde entonces su vida cambia. Descubren el valor de la amistad entre personas afines y a partir de ahí se proponen vivir su propia vida, libre de los condicionamientos sociales, y descubrir el sentido de las cosas. Pero al intentar instruirse en todo el conocimiento de su época va cayendo de decepción en decepción, pues encuentran todo tipo de disparates aceptados como verdades.

De esta forma se pone en cuestión la sociedad burguesa, que Flaubert tanto odiaba, y solo queda en pie el valor de la amistad, de la sencillez sin pretensiones.

Es una obra de literatura crítica, en la que se ensaya el procedimiento de aplicar una visión pura e ingenua para demoler un sistema perverso.

Estos dos personajes inolvidables son ante todo cándidos, inocentes y confiados, pero en absoluto crédulos o idiotas.

Tal vez sea una de las obras más valiosas y divertidas de la literatura de todas las épocas.       

25-06-2012

El instante decisivo del texto

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Javier Cercas, Anatomía de un instante, Barcelona, Mondadori, 2012

La anatomía del instante decisivo del 23 F la ve Javier Cercas en la actitud hierática de Adolfo Suárez que asiste impasible a la irrupción de los guardias civiles en el congreso de los diputados, mientras que los bancos del hemiciclo se quedan prácticamente vacíos, pues casi todos se esconden bajo ellos.

Este asalto al congreso, grabado en directo por las cámaras de televisión, muestra e inmortaliza ese instante decisivo que, como decía Borges, nos revela la realidad de lo que somos.

Javier Cercas quiso escribir una novela sobre estos hechos, una nueva versión de Los tres mosqueteros, en donde las circunstancias encajaran en una cierta hipótesis conspiratoria, pero tuvo que renunciar a ella, después de haberla escrito, pues esa novela ya existía.

Por eso escribió una nueva versión a manera de informe o de crónica sobre los hechos conocidos, fiel a los mismos, y en la que no es posible conocer más de lo que ya se sabe, pues todo se deshilvana en contradicciones, oscuridades, incoherencias, cuyo auténtico trasfondo se nos escapa, si es que todo tuvo una única y concreta simetría.

Así que solo ha quedado un relato informativo, que sigue los hechos y circunstancias, pero que podemos leer como una novela, pues todo al final acaba convirtiéndose en ficción, y nada es más novelesco que la realidad misma. 

20-06-2012

Pensar las sombras desde la luz

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Tzevetan Todorov, Goya. A la sombra de las Luces, Barcelona, 2012 

Para Todorov Goya fue además de un gran pintor un pensador ilustrado, y un afrancesado, más tarde, cuando a los ilustrados se les llamó en España de esta forma por parte del pensamiento reaccionario. Goya pensaba con su pintura, pero también en sus numerosos escritos, donde expresa sus opiniones y su visión de las relaciones políticas y sociales.

Señala Todorov que en Goya hay dos producciones pictóricas, la pública, como pintor de corte, y la privada, o de gabinete, que realiza para expresar su mundo interior, y que no siempre da a conocer.

Esta obra privada es la más interesante para acceder a su pensamiento y visión del hombre y del mundo. Comienza a partir de su primera enfermedad y se prolonga hasta el final de su vida.

Muchas veces sus Caprichos, los Desastres de la guerra, los Disparates y sus Pinturas negras, en definitiva, reflejan su visión de la sociedad y del hombre, desde una perspectiva antropológica. La imposibilidad de conocer objetivamente la realidad, y al mismo tiempo la posibilidad de compartir lo subjetivo, criticando todo aquello que encadena y destruye al hombre.

Para Todorov no es la pintura de un nihilista, sino la expresión de un humanista que ha superado todos los dogmas, incluso los liberales, y es capaz de reflexionar con total sinceridad sobre los disparates y excesos de las ideas llevadas a sus últimas consecuencias.

Con ello, Goya se adelanta a tragedias colectivas que sobrevendrán más tarde y que están ya anunciadas en sus pinturas negras. No es la pintura de la locura o la desesperación, sino de la lucidez y el desengaño de fatuas promesas.

En cambio, la comprensión, el amor, la filantropía podrá redimir al hombre de sus pesadillas y de sus más bárbaras pretensiones. Una reflexión profunda, exigente, que no se para en ambages y que parte de la experiencia, y de la imaginación creadora de su mundo interior.

Su enfermedad, sobre todo la sordera, le permitió encerrarse en sí mismo y reflexionar mucho más profundamente de lo que lo hubiera hecho en el caso de ser absorbido por una vida pública y mundana.

19-06-2012

Los crudos años de aprendizaje

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Thomas Bernhard, Relatos autobiográficos, Barcelona, Anagrama, 2009

Cinco relatos autobiográficos de la infancia y adolescencia del autor, sus años de formación, en una época que va del nazismo al catolicismo más conservador. Su familia, su formación en el Instituto, su primer trabajo de tendero y las aficiones culturales y artísticas de una familia pobre, pero que tenía una apariencia que no le correspondía, están contadas con claridad, fidelidad, crudeza y desconsuelo, propio del que ignora el sentido de la vida y no tiene más horizonte que la desesperación.

Es un relato en primera persona, una especie de saga de su aprendizaje, que nos revela una escritura implacable, crítica, obsesiva, en la que se retoma una y otra vez la misma idea, a modo de tema musical.

En los relatos aparece la ciudad de Salzburgo de sus primeros años, una ciudad triste y despiadada, muy diferente a la imagen cultural y artística con que es conocida. Sus aficiones al violín y al canto se vieron frustradas, su violín fue destruido en un bombardeo durante la segunda guerra mundial, una enfermedad pulmonar lo invalidó para el canto. La miseria, la vida sin horizontes y la muerte planean continuamente, al mismo tiempo que el frío, la desolación y el miedo. Una visión desgarrada, que nos acerca a la sensibilidad de Samuel Beckett, en cuanto a su carga de desesperanza.

14-06-2012

En el camino del texto

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Jack Kerouac, En la carretera. El rollo mecanografiado original, Barcelona, Anagrama, 2009

La crónica de una generación, la generación beat de los años cincuenta, contada por uno de sus componentes más destacados, al hilo del camino y de los sucesos de cada día. Una generación que rompió con las convenciones del pasado y lo hizo a costa de su casi destrucción, por la droga, el sexo o el alcohol.

Era la Norteamérica de después de la segunda guerra mundial internada en la guerra fría y en la carrera de las armas nucleares. Para esta generación había mucho que olvidar, transformar y crear, pero no sabían cómo hacerlo ni qué camino tomar.

Y por ello su camino era estar en el camino, no parar, moverse, aunque fuera sin rumbo y sin sentido, juntarse en ciudades la pandilla, mezclarse con la gente, conocerla y olvidarla. Fueron los “vagabundos del Dharma”, que anhelaban su realización y ser auténticos.

Una obra escrita febrilmente, durante tres semanas, en una máquina de escribir en la que tecleaba sin parar los recuerdos de sus viajes de costa a costa, desde Nueva York a San Francisco. Buscando a Neal Cassady, compañero de viaje imprevisible y divertido, a Allen Ginsberg o a William Burroughs, como autostopista ocasionalunas veces, que viajaba en camiones con los tipos más diversos en un deambular errático, otras conduciendo coches destartalados, contado todo de la misma forma casual y al hilo de los acontecimientos.

La obra está dividida en cinco libros, sin puntos y aparte, y recorre varios años de la vida en común de este extraño e imprevisible grupo de amigos. Acaban yendo a México, la última parte del rollo desapareció, al parecer se la comió un perro. Pero ha sido reconstruida, en ella nos cuenta como Jack se casa y Neal va a verlo para regresar al poco tiempo al otro extremo del país. Cuando ambos se asientan, se acaba la obra ya que el camino también se acaba.  

Texto que se hace al caminar

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Howard Cunnell, Penny Vlagopoulos, George Mouratidis y Joshua Kupetz, Kerouac en la carretera. Sobre el rollo mecanografiado original y la generación beat, Barcelona, Anagrama, 2010 

Esta obra proporciona una serie de datos y claves para la relectura e interpretación de una de las novelas fundacionales de la literatura de la generación beat y de la primera contracultura norteamericana.

El rollo original estaba mecanografiado en una tira de papel de 36 metros de longitud, fue escrito en tres semanas de una forma febril y en él Kerouc habla sobre sí mismo y sobre la carretera. Esta es la leyenda original que pesa sobre la famosa novela. Pero el proyecto  parte de años atrás y sobre él había escrito y hablado mucho.

En esta novela el autor desmonta todo lo que había aprendido sobre la forma de escribir novelas, para presentarse a sí mismo como un narrador autoestopista, que conoce amigos y va de aquí para allá, con la intención de “liberar la conciencia en la página”. Se trataba de dar cauce al sueño del movimiento, del viaje ininterrumpido que favorezca el viaje interior.

Una forma de escribir a la velocidad en que se viaja, sin pasar página, para tratar de encontrar más allá de la siguiente colina la revelación que espera. Lo que menos pretendía era que el libro quedara literario, que se pareciera a los libros que se han escrito previamente.

De esta novela existen varias versiones, de las cuales la del rollo original no es más que una, todas dialogan entre sí y con el lector que encare alguna de ellas. La del rollo fue una novela que nadie quería publicar, y ni siquiera leían, en parte por la dificultad que supone leer un texto de estas dimensiones, escrito sin puntos y aparte. Sin embargo, después se convirtió en el “pergamino” inaugural de la beat generation.       

En la carretera se dialoga con los impulsos de los lectores dándoles las visiones y el vocabulario necesario para imaginar la vida de otro modo. En este sentido, representa la primera etapa en una nueva forma de escribir, que Kerouac trataba de ingeniar, quien era consciente de que su prosa vacilaba entre la confesión autoconsciente y la brillantez. Él se sentía un escritor francés que escribía en un idioma aprendido a posteriori. De hecho su lengua materna era el francocanadiense, el inglés lo aprendió a partir de los seis años, se sentía vinculado más a sus orígenes familiares bretones e iroqueses que anglosajones. Por eso en otra novela de viajes, Satori en Paris, va a Francia a encontrar sus raíces bretonas.

Pretendía, por otra parte, recoger en su obra la música de América, el verdadero sonido interior de un país. Quería conocer América de otra forma y escribir sobre ella sin un guion previo, en donde lo imprevisto, lo espontáneo, surja y se instala sin saber por qué. Es la búsqueda de la autenticidad, representada por el personaje y amigo Neal Cassady, el “joven presidiario envuelto en un misterio”, que deambula sin rumbo.

07-06-2012

La experiencia de la invención

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José María Merino, Ficción continua, Barcelona, Seix Barral, 2004

Un volumen de reflexiones sobre la invención literaria, desde el punto de vista del narrador y del lector, que reúne artículos, conferencias y ensayos.

Para José María Merino la ficción es una forma de lectura de la realidad, que permite, al contar, ordenar el caos del mundo y dar a las cosas de la vida el sentido del que carecen. La narración y la condición humana son inseparables. Adoptan formas distintas en las culturas de la naturaleza y en las culturas de la historia.

Para las culturas de la naturaleza el tiempo es circular, para las culturas de la historia el tiempo es una línea continua o quebrada. El narrador ha de presentar una novedad o una inquietud, el autor se considera un “narrador de ciertas sombras invisibles”.

Leer es una aventura que transcurre en el interior de cada uno. Las ficciones, novelas y cuentos literarios crean un universo simbólico que permite reconocerse a sí mismo. Toda gran ficción atañe a la zona profunda del ser, acaso a su inconsciente.

La poesía permite entender el valor material de las palabras, en la prosa narrativa las palabras discurren en un deslizarse temporal, haciendo perdurable lo efímero. El mito y la novela pertenecen a la misma estirpe, ambos nos ayudan a comprender el caos de los sucesos o al menos a asumirlos mejor.

La ficción, cuando se escribe, deja de pertenecer al autor, cumplen su destino de ser leída e integrada por otros, en el imaginario de los demás, contribuyendo a crear un reino impalpable e invisible, redentor, la literatura.

Se agradece la nitidez con que este escritor sabe reflexionar sobre su quehacer y la manera sencilla y transparente de pensar los múltiples aspectos que pueblan la historia y cómo estos se convierten en relato.

02-06-2012

Una historia sin memoria

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Paul Auster, Viajes por el Scriptorium, Barcelona, Anagrama, 2005 

Una novela circular, enigmática, donde la propia novela aparece dentro de la novela, en una puesta en abismo. Metáfora de la vida humana, de un lado, y de la escritura narrativa, de otro, en donde nos hacemos las preguntas sobre la identidad, el origen y el destino. 

Preguntas que pueden ser contestadas en el texto, a modo de tentativa, como si lo hiciera alguien que ha perdido la memoria y por tanto su capacidad para reconocer quién es y por qué está allí, encerrado en una habitación, rodeado de atenciones, fotografías y textos, vigilado noche y día por una cámara, y cuya existencia es necesario mantener para que los demás personajes sigan vivos, sabiendo que lo seguirán siempre porque pertenecen al dominio del texto, del sentido, y se han salido de la ficción en que han sido engendrados. 

Una novela en la que se recuperan algunos de los temas y obsesiones de otras obras de Paul Auster, incluidas algunas en forma intertextual, y donde encontramos ecos de las obras de Kafka y procedimientos del nouveau roman. Aunque la novela no puede reducirse a ninguna de sus huellas intertextuales, pues está elaborada originalmente y pensada de forma circular, abierta y creativa. 

La memoria recupera a medias los recuerdos pero no permite dar respuesta a las grandes preguntas. El texto, en cambio, hace posible inscribir los datos fragmentarios de la memoria y las cuestiones y sus consolatorias o disgresivas respuestas.

↓ 05-2012