TEXTOS | 03-2006 archivos

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza
↑ 04-2006

01-03-2006

Revival clasicista

Venus.jpg

Este grupo escultórico de Igor Mitoraj Nacimiento de Venus recrea con original monumentalidad uno de los mitos clásicos más solicitados por la plástica del clasicismo europeo. La rotunda densidad del bronce adquieren sin embargo levedad y delicadeza al ser tratado con esta dulce armonía.

Es este un arte que solicita la exhibición en espacios públicos abiertos donde se integra con el entorno y lo dota de una especial vistosidad y grandeza. De esta forma cualquier plaza pública adquiere la solemne robusted renacentista de la plaza municipal florentina.

Se trata de un remake solemne, de una cita de los clásicos hecha no sin cierta reflexión crítica, tal vez carente de ironía y desenfado, entragada al culto de la monumentalidad prometeica.

Y es que el texto de la ciudad puede reconvertirse en un espacio grandioso o insospechado si el arte en él instalado le concede una nueva lectura, otro significado con el que desafectarse de añeja convencionalidad.

La reflexión mutua del texto artístico y el contexto urbano en que se instala modifica tanto la obra como su entorno, y ambas adquieren un sentido diferente, que depende también de la inscripción retiniana del viandante, sorprendido o asombrado por esa nueva significación del espacio trivial de la ciudad. Esta lectura será diferente para el urbanícola instalado o el transeúnte ocasional.

La percepción desautomatizada

VBlanco1[1].jpg

Esta obra de Vicente Blanco pertenece a su exposición Algunas veces cuando estáis dormidos en la que mediante grandes fotografías recrea espacios neutros, fríos, que invitan a la interiorización subjetiva del espectador. Son espacios interiores que se abren al exterior desde amplios ventanales de una planta baja, desde la cual se ve una calle urbana bastante impersonal, dando la impresión de imágenes de comics de tintas planas y espacios nítidos.

De esta forma se nos invita a una percepción diferente de lo cotidiano, mediante esta simplificación esquemática. Y ahí el arte cumple su función de devolvernos una visión alternativa o distanciada que nos permita entender el mundo de otra manera.

Los textos literarios también operan, en algunas de sus claves, este enfriamiento perceptivo y emotivo, para aquietar la percepción y realizar la reflexión de que el mundo no es como aparece o es según una apariencia que no es la que necesariamente hemos automatizado.

Por eso el arte literario y estético pueden afianzar la ilusión de realidad o cuestionarla, desautomatizarla, refrescarla, proponer un acercamiento diferente a lo consabido. Pues la realidad la crea el que percibe o el que representa, la crea el texto, la crea la mirada.

Y por ello el texto nos devuelve la sensación de que somos dueños y responsables de nuestra mirada, de nuestro que-hacer el mundo que nos rodea o al que que convertimos en una práctica consabida y carente de sentido.

↓ 02-2006