TEXTOS | 04-2013 archivos

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza
↑ 05-2013

23-04-2013

El conflicto de la falsificación


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La opera prima de Geores Perec, inédita durante su vida, fue publicada en 2012, en el treinta aniversario de su muerte, por uno de los editores que la rechazaron. Un desagravio merecido, pues en ella aparece todo el genio creador y los temas y obsesiones que luego resurgirán en muchas de las obras de este singular novelista experimental. Ahora podemos releerla en esta traducción de David Stacey.
La obra está concebida en torno a un solo personaje, Gaspard Winckler, hábil falsificador de obras de arte que le encarga Anatole Madera para luego venderlas como auténticas a elevados precios. Así lleva viviendo doce años y ahora, ante el reto de realizar una copia perfecta del retrato pintado por Antonello de Mesina, se siente vacilar, desconfía de sí mismo, pues la mirada altiva y retadora del Condotiero le muestra la inautenticidad de su existencia de falficador acomodado a los intereses de Madera, al que acaba degollando para así liberarse de la imposición a renunciar a sí mismo, como artista y como persona.
Es la recreación de la temática de la inautenticidad, de la falsedad, que le resulta ya imposible de soportar al personaje y que entonces, en un arrebato de coraje, se libera de su opresor. Como en el mito de Edipo, este está condenado a matar al que lo sostiene para ser él mismo. La mirada cruel, directa y retadora de este capitán de mercenarios parece que ha sido el motor de su acción descabellada.     

13-04-2013

Textos irónicos


B Vian Chroniques 001 copia copia.jpg

Boris Vian,
Chroniques du menteur, Paris 2006

Estas crónicas fueron publicadas
en la revista Les Temps modernes como
breves toques de humor crítico y satírico del mundo cultural francés de su
tiempo, incluidos los redactores de la propia revista, que en un momento dado,
cuando llevaba ya cinco publicadas, rehusaron  insertar nuevas entregas.  

Jean- Paul Sartre apoyó al
principio su humor irreverente, pero más tarde, cuando le alcanzaba igualmente
a él mismo y a sus amigos, cambió de parecer. Su humor se basa siempre en
propuesta disparatadas, como la de insertar fotos de chicas de revista en esa
publicación tan seria, canonizar a Édith Piaf o rodar una película sin coste
alguno, gracias a que toda ella estará en negro. 

La personalidad de este músico,
poeta, novelista, autor teatral y creador cinematográfico se muestra aquí
enteramente, su visión ácida y descreída, del que se sabe siempre perdedor de
todas las causas perdidas. Pero al mismo tiempo es ingenioso, creativo,
ocurrente y siempre desencantado de todos los mitos, a sabiendas de que son
medios de dominación de la mente y de la libre imaginación. Algo a lo que nunca
renunció Boris Vian fue a ser libre y a decir lo que pensaba gustara o no. Esta
libertad a contracorriente le supuso más de un tropiezo.

Son pues estas las crónicas de un
enredoso mentidor, porque solo a un sedicente mentiroso se le permite decir la
verdad.

↓ 03-2013