TEXTOS | La textura de la crisis

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza

Fri 19-11-2021 10:07 AM

La textura de la crisis


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John Donne, Meditaciones en tiempos de crisis, Ariel, 2021

Las 23 breves meditaciones que componen esta obra las escribió John Donne, el máximo representante de los poetas metafísicos ingleses, tras sufrir una enfermedad de tifus en la que estuvo en peligro su vida. Las hace con la conciencia del teólogo que era y del cargo que ocupaba como deán de la catedral de San Pablo, nombrado para tal función por Jacobo I, al que dedica su obra, como cortesano agradecido. 

En ellas va describiendo su estado de ánimo ante el asalto de esta grave enfermedad, para la época, y por tanto va desgranando tópicos como la fugacidad de la vida o el desapego de los bienes materiales. Instalado en su universo mental, en donde todo estaba organizado teólogicamente, desarrolla una prosa melancólica ante su desvalimiento. 

Hace reflexiones sobre el mundo, el cosmos, la tierra, el cuerpo, la brevedad de la vida, el pequeño mundo del hombre, inserto en el gran mundo de la vida universal. Y se da cuenta de que, si bien los animales saben curarse y procurar sus medicinas en las hierbas de su entorno, el hombre no tiene esa capacidad y depende de la ciencia de los galenos de su época, prestos a aplicar las sangrías de los humores corporales. 

Pero entiende que la mayor miseria no es tanto la enfermedad, sino la soledad que siente el que se ve aquejado de un mal contagioso, del que todos rehúyen su contacto. El propio médico se asusta y teme, y este temor se contagia al propio enfermo. El miedo se apodera de la mente y del cuerpo y agrava la enfermedad, ante el desamparo del que la sufre. 

Su cultura humanista le permite hacer parangones con los dioses de la mitología, que no padecían enfermedades, aunque sí las pasiones humanas. 

Desde su lecho puede oír las campanas de la catedral y sus toques de difunto, en los que se ve llamado él mismo, esta imagen fue la que rescató Hemingway para el título de su novela Por quién doblan las campanas: las campanas tocan por ti, por todos y cada uno, y en esa circunstancia todos nos vemos igualados, independientemente del poder o de la condición social. 

La obra está escrita con una prosa muy actual, podría haberla escrito cualquier persona hoy, desarrollando ideas parecidas en las circunstancias actuales, donde la enfermedad está puesta en primer plano de actualidad, como si antes no hubiera existido o hubiera sido un hecho aislado. 

Sin embargo, esa conciencia de fragilidad le hace ser más comprensivo y aceptar su situación con una amplitud de miras y con el sentimiento de que todos los seres creados forman parte de una misma unidad, en la que lo que le ocurre a uno le ocurre también a todos los demás. 

Por otra parte, leer su obra hoy es un deleite por su profundidad, brillantez y lúcida consciencia. 


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