TEXTOS | El texto de la imagen

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza

Thu 18-06-2020 09:00 AM

El texto de la imagen


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Alberto Manguel, Le livre d´images, Babel, 2009

La lectura de las imágenes, como si fueran textos escritos en el lenguaje visual, es el motivo de la obra del prodigioso lector que es Alberto Manguel, entendiendo por imagen toda representación pintada, grabada, esculpida, proyectada arquitectónicamente o encuadrada por el objetivo de una cámara. 

Todas las épocas y culturas han elaborado su propio repertorio de imágenes realistas, simbólicas o alegóricas, han nutrido su imaginario a través de potentes creadores de imágenes, los artistas de todos los tiempos, cuyas obras son objetos de culto, admiración o reproche. 

Esta obra recoge la producción de doce creaciones de este tipo, cada una de las cuales muestran e interpretan diferentes vertientes en que la imagen se ha construido como relato, ausencia, enigma, testimonio, connivencia, pesadilla, reflejo, violencia, subversión, filosofía, memoria o teatro. De esta forma ha elegido el autor algunos de los repertorios iconográficos más célebres, entre los casi infinitamente posibles, destacando en ellas a pintores y pintoras, fotógrafas, escultores célebres unos y otros menos conocidos. 

Toda imagen requiere una interpretación verbal que dé cuenta de su contenido patente o latente, y se muestra a la contemplación de letrados e iletrados con el propósito de ejercer un elocuente mensaje, más o menos fácil de descifrar, pero que se ostenta de forma abierta y pública. El que la contempla se convierte en lector de imágenes, interprete de las mismas, recurriendo a su memoria cultural y poblando y repoblando así su imaginario personal. 

De estas lecturas e interpretaciones se nos dan muestras muy elocuentes sobre el amplio conjunto de imágenes seleccionadas por el autor, que nos guía en su elaborada lectura, recurriendo a toda clase de referencias y noticias circunstanciales, que contextualizan la imagen en su momento y en su intención. 

La lectura de esta obra se ejerce, pues, tanto en el aspecto verbal del texto como en el aspecto visual de las obras pictóricas, escultóricas o arquitectónicas elegidas, no tanto para mostrar el virtuosismo de la lectura, sino para plantear los propios enigmas de la vida social y personal de sus creadores y de los contemporáneos de cada época. 

La imagen tiene un contenido estético y emocional que atrapa al que la mira, pues de alguna forma cada uno de nosotros participamos de ella o estamos comprendidos en el imaginario que la puebla. La imagen muestra, sugiere, sugestiona, encanta, y nos incluye o nos excluye. 





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