TEXTOS | El arte como texto

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza

Tue 28-04-2020 01:35 PM

El arte como texto


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Maurice Merleau-Ponty, L´oeil et l´Esprit, Gallimard, Paris, 1964

La brillante
prosa, a la vez precisa y alada, del gran fenomenólogo de la visión que fue
Maurice Merlau-Ponty adquiere en este, que fue su último ensayo, un carácter poético,
que va más allá del rigor lógico, y se adentra en el misterio del arte y su
representación.

Si a través
del ojo el espíritu se pasea por las cosas, por medio del arte el pintor las proyecta
en su mundo como fantasmas, ya que solo se pueden ver. Su presencia en el
cuadro no se justifica por su semejanza a las cosas, sino por su invención, por
el asombro de la invención misma de la cosa en otro orden de realidad, la pura
realidad del arte, que obedece solo a sus leyes creativas. El mundo se da al
pintor para que este lo convierta en el mundo de la pintura, operando una
transubstanciación.

Reconoce el
esfuerzo que ha hecho la pintura para separarse del modo de representación
institucional, en el que primaba resaltar el efectismo de la semejanza,
hasta encontrar su propio ser en la esencia de la creatividad espacial, a
partir de valorar la forma, el color, la línea, la profundidad, de manera independiente, separándose cada vez más de la similitud y creando una propia
iconicidad, donde la figuración realista no es el principal objetivo.

Cada cultura
crea su imaginario, y cada pintor crea su propio imaginario personal, en el que
hay una forma nueva de interpretar o valorar las posibilidades que le ofrece el
universo plástico, muchas veces operando a partir de transgresiones de los
modos establecidos o consagrados.

Si ver el
arte es una delicia, pensar la obra artística se convierte en una notable
fruición cognitiva, sobre todo si las reflexiones y exposiciones sobre ella se
realizan con la sensibilidad y la gracia con que Merleau-Ponty nos invita repensar
la pintura, reposando nuestra mirada sobre la singularidad de la obra de cada
artista. El espíritu que recorre las cosas, las proyecta en la obra, a través de la mirada del artista, y acaba
reencontrándose en el discurso en el que se piensa a sí mismo.

 

 

 

 



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