TEXTOS | La meditación como texto

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza

Thu 05-03-2020 12:09 PM

La meditación como texto


Lama9788497933773.jpg


Dalai Lama, La meditación paso a paso, Debolsillo, 2ª Edición, Barcelona, 2011

Reconforta
la lectura de esta obra en la que se vierte, de forma clara y sencilla, la
filosofía y la práctica de la meditación, de lo que podríamos considerar la ciencia
de la mente desarrollada en Oriente hace 2500 años.

A diferencia
de la filosofía occidental, intelectual y especulativa, Oriente ha desarrollado
una filosofía experiencial, basada en el conocimiento en primera persona del
mundo interno, de la mente en su relación con el universo.

De esta
forma la persona descubre y experimenta la unicidad y transpersonalidad
inherente a la consciencia, y se plantea unos valores y una forma de existencia
no basada en el deseo y el apego, sino en la compasión, la libertad y en la
creatividad. Es la diferencia entre nirvana y samsara, o el mundo nouménico y el
mundo fenoménico.

Hay un
camino pasa acceder a lo nouménico desde lo fenoménico, ese camino es la
meditación, es decir, la contemplación de nuestro mundo interior, en todas sus
facetas y posibilidades, hasta encontrar el centro de control de todo ello, que
está en el vacío, en la consciencia libre, objetiva y plena.

Esta obra
traduce y comenta un libro clásico de Kamashila, Las etapas de la meditación,
en el que este sabio erudito tibetano del siglo IX expuso las formas y modos de
meditar, de explorar nuestro mundo interior.

La
neurociencia de la meditación, inspirada por el propio Dalai Lama, ha venido a
demostrar qué pasa en el cerebro de los meditaciones noveles y avezados, cómo se
aminora la actividad de la red cerebral por defecto, de qué forma se reduce el
tamaño de la amígdala, y cómo cree el estado de bienestar, calma y felicidad.

Hoy día el
nirvana es simplemente estar despiertos, ser consciente de lo que pensamos,
decimos y hacemos, ser capaces de apreciar la coherencia o incoherencia con que
desarrollamos nuestra vida. Para ello hace falta atención, calma, objetividad y
compasión hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Meditar es
estar en estado de alerta, atentos, conscientes y abiertos a descubrir lo que
en realidad somos, más allá de las engañosas apariencias.

 

 

 

 

 



Comentarios: