Thu 27-02-2020 11:05 AM
Historia del Todo y de todas las cosas

Ken Wilber, Breve historia de todas las cosas, Ed. Kairós, Barcelona,
2010
La obra de Ken Wilber Breve historia de todas las cosas está
concebida como un diálogo o una amplia entrevista en donde las preguntas de un
entrevistador van recibiendo las respuestas de Ken Wilber para exponer su
visión del universo y de la consciencia desde una perspectiva unificadora y
omniabarcante que integra la materia y el espíritu, en una visión holística en
la que se contempla la constitución de cada uno de los holones, desde el átomo
hasta el ser más evolucionado, como una serie de organizaciones de creciente
complejidad y asunción de su autoconocimiento.
Es el camino que va desde la materia al reconocimiento del espíritu, la
historia de la evolución del universo y de los seres que lo pueblan, en orden
ascendente y descendente.
Siendo el espíritu y su vacuidad el origen de todo, esta vacuidad crea un
orden de expresiones de complejidad creciente, en las que participamos los
seres humanos de un modo individual y colectivo, articulando una triada
constituida por el yo, el nosotros y el ello. El espíritu se expresa en todo y
en todos por igual pero no podemos reducirlo a una sola de sus expresiones, sin
proponer un paradigma particializador de su amplia extensión.
Con esta concepción concilia las visiones del hombre y del universo
orientales, centradas en la visión interna, y occidentales, centradas en la visión
externalista del hombre y del mundo, proponiendo una síntesis integradora en la
que no se puede excluir ninguno de los cuadrantes del orden constitutivo del
Kosmos.
En la historia del pensamiento se han establecido visiones
particularizadoras y parcializadoras que han ignorado la complejidad del
conjunto, dando lugar a enfrentamientos y conflictos bélicos y morales.
Las visiones actuales, moderna, postmoderna, ecologista, ecofeminita, son
visiones chatas porque excluyen constituyentes esenciales de un conjunto más
complejo. El pensamiento y la práctica contemploráneas no acierta a vislumbrar
una reconciliación integradora y nos enfrenta a visiones dualistas que
privilegian uno de los órdenes, descendente o ascendente.
La Vacuidad y la Forma son dos expresiones de la misma
Fuente. La Forma no tiene una esencia propia, sino que esta reside en la
Vacuidad y la misma no podría reconocerse si no fuera creando las formas y,
desde ellas, reconociéndolas y trascendiéndolas. Una y otra son como las dos
caras de un mismo Todo, intrínsecamente Uno, pero al mismo tiempo diverso: la
unitotialidad se reconcilia con la unidiversidad.
Esta es una de las obras de Ken Wilber en la que
resulta más fácil y accesible comprender su visión holográfica del universo, la
consciencia y el hombre. Asombra su capacidad para contemplar todas las
filosofías, creencias, religiones, posicionamientos culturales históricos y
postulados científicos y realizar una síntesis integradora de todas ellas en la
que se reconocen y se reconcilian sus visiones particulares.
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