TEXTOS | Existir en el texto

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza

Sun 29-12-2019 01:26 PM

Existir en el texto


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Marguerite Duras, Écrire, Gallimard, Paris 1993

Esta pequeña
obra es el testamento literario de Marguerite Duras. En ella habla del lugar de
su escritura: la soledad, la soledad de la escritora que fue, en el entorno de
su casa de Neauphle-le-Château, donde escribió muchas de sus obras.

Escribir,
para ella, era enfrentarse a la soledad en el trabajo de la escritura. Un acto
de autodescubrimiento, “llegar a saber lo que escribiría si escribiese”. Y esa
ignorancia se colma en la obra acabada y en el trabajo de escribir desde la soledad,
de enfrentarse con uno mismo a través del texto, del lenguaje, que a la vez
revela y oscurece el sentido y la consciencia.

Al mismo
tiempo cuenta sus estancias en esta casa de campo, describe el lugar, narra
anécdotas reveladoras, expresa sus angustias, todo ello en un lenguaje poético,
como una confesión en primera persona. Reconoce que la escritura nunca le ha
faltado, le ha sido fiel, ha sido su tabla de salvación. Sin ella no sabría que
hubiera sido de ella, la constituye tal como es.

Podríamos
decir que este texto es el mejor ejemplo de la metáfora que dice que somos
hablados por el lenguaje, la lengua nos hace ser lo que somos, pues nombrar es
de alguna forma permitir que la existencia se cumpla.

La raíz de
su escritura es la soledad: “La soledad, quiere decir: o la muerte o el libro”,
la pasión se convierte en la pasión de escribir. Pero la escritura es algo que
siente prohibido para la mujer que es, por eso oculta sus textos a sus amantes,
pues entiende que un hombre no tolera que una mujer escriba.

 

 



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