TEXTOS | Poética del misterio

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza

Fri 19-07-2019 10:26 PM

Poética del misterio


maimages.jpg


Rafael Arozarena Doblado, Mararía,
Ediciones Idea 2019 (Ed. Original 1973)

Leer hoy Mararía es hacerlo con perspectiva histórica y con tanta o mayor
capacidad de asombro que lo hicieran sus primeros lectores.

La novela sigue cautivando a un
lector semántico, porque el argumento lo arrastra a seguir leyendo hasta el
final, atrapado por el enigma del relato y por la sucesión de trágicos
desenlaces con que se teje el relato total de la vida de María, la mujer que
hechiza a los hombres y les ocasiona el desastre.

La construcción de esta opera prima narrativa de su autor le
vino dada por las circunstancias biográficas de su estancia en Femés, como
viajero y empleado que llega y se informa del medio en una situación parecida a
la de la novela.  

La obra destila un sabor poético que
se alcanza sobre todo en las descripciones de los paisajes nocturnos, bañados
por una Luna que trae malos presagios, “el maleficio de la Luna”.

También el vino es un motivo
constante y está presente en cada conversación masculina, muchas veces hasta la
ebriedad, y acompaña cada suceso trágico. La mirada de la obra es siempre
masculina y va enfocada, por tanto, hacia una mujer de belleza excepcional.

El narrador, viajero y narratario de
las historias que le van contando los habitantes del pueblo, da continuidad al
puzle con que se va armando la obra, enfocada particularmente en cada uno de
los personajes que han tenido una relación directa con la mujer bella y
misteriosa que es María. Son personajes muy enteros y de gran relieve.

El medio natural, los volcanes, el
paisaje, el cielo, la noche, la Luna y también los animales, sobre todo los
perros y sus ladridos inquietantes, y toda la literatura y el arte mismos que gravitan
en la mirada del narrador de primer nivel. El arte y la literatura aparece
presente en referencias directas a autores y obras, como Baroja, Stendhal,
Flammarion, Valery, Gauguin... Y otros ecos, no explícitos, se sienten de
Rulfo, Camus, Cela o García Márquez.

Por eso, en esta novela se aprecian
elementos hipotextuales tanto del realismo mágico como del tremendismo o de la
visión etnológica y mágica.

La obra tiene un interés
antropológico y cultural de gran relieve, que refleja las creencias, costumbres
y modos de vida de una época de horizontes muy limitados, muy oscurantista, de
los que siempre pretendió escapar María, sin conseguirlo. Los elementos
apocalípticos y la locura dan una especial intensidad dramática a algunos de
los relatos de esta colección de historias sobre la misma persona.

El personaje epónimo de la obra y su
visión de las cosas nunca aparece relatado por ella misma, a diferencia de lo que
ocurre con las demás personas de su entorno, como si el narrador principal, paralizado
por su halo de misterio, nunca se hubiera atrevido a hablar con ella, solo es capaz de
informarse desde la perspectiva de los hombres que la desearon.

La obra tiene evidentes connotaciones
identitarias, al comparar la isla de Lanzarote con esta bella mujer, áspera y
dulce al mismo tiempo, pero siempre trágica, enlutada y enigmática.

Los elementos religiosos, mágicos, telúricos,
poéticos, conectan con el sentido de la vida humana y el misterio de la
existencia, que parece mostrarse hostil a cualquier pretensión de un anhelado paraíso en la Tierra. 

En relación con su adaptación fílmica,
ambas obras poseen la misma intensidad dramática, aunque los hechos y los personajes
no son totalmente coincidentes.

 

 

 


Comentarios: