TEXTOS | Despertar a la consciencia total

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza

Mon 08-07-2019 04:39 PM

Despertar a la consciencia total


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I. Despertar a la consciencia total

   (24-6-2019)

Toda
división, separación, dualidad, es ilusoria. En ella se sustenta la ilusión
proyectada. La base es ilusoria pero la consciencia es integradora, holística.

            Si la consciencia queda atrapada por
la ilusión de la separación, queda en la ignorancia y en la precariedad.

            El concepto del Todo es indivisible.
Cultivar la esencia, la totalidad, la unidad es cultivar la verdad, que todo lo
fundamenta.

            Hay una mente funcional, es la mente
fenoménica, que maneja la dualidad funcionalmente. Hace su papel pero está
limitada en el fraccionamiento dual. Enfocarnos solamente en ella es perder la
perspectiva de realidad, de totalidad.

            La naturaleza global de la mente
trascendente puede asumir y relativizar a la mente dual, o puede quedar
atrapada por ella.

            La atención enfocada en la mente
holística recibe la unicidad perdida en la ilusión fragmentaria.

            Cada parte es una partícula íntegra
del Todo. El Todo está en todas las partes por igual. Somos parte y Todo al
mismo tiempo, finito e infinito, localizado y omnipresente, presente y
omnipresente.

            Perder la perspectiva de la
unitotalidad y de la particularidad universal 
es perderse en la ilusión de la forma, de lo concreto, de lo finito, de
lo local.

            Lo global y lo local se expresan
también en lo parcial y particular, para obtener un tipo de experiencia que de
otra forma no podría vivir.

            Es a modo de juego y de contraste,
solo se aprecian las bondades de lo universal desde lo particular. Las bondades
de la unidad desde la diversidad, las bondades de la totalidad desde la
particularidad limitante. Una limita, la otra conecta, una engloba, integra,
trasciende.

            El juego de lo inmanente y de lo
trascendente, de lo trascendente en lo inmanente le da un sentido más amplio a
la experiencia. El ser siempre es y es inmutable e igual a sí mismo siempre.

            El existir es diverso, variado,
imprevisible. El existir sin consciencia de ser es angustia o confusión. El ser
reducido a su unicidad es redundancia y auto provisión. Conociendo ambos
elementos que siempre están es como la vida adquiere sentido y disfrute.

            Es el juego del ser y el parecer,
del sentir y el ser consciente de la plenitud, unidad y totalidad subyacente y
conformante. El sentido correcto está en el equilibrio de ambos enfoques, que
siendo uno lo son todo y todos, diversidad apariencial, unidad esencial.

            Descubrir y disfrutar de esta
consciencia objetiva y subjetiva es darle el sentido y la plenitud que la vida
encierra. El error es la pérdida de esta perspectiva.

 

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