TEXTOS | Memoria de la ocupación

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza

Thu 18-10-2012 09:16 AM

Memoria de la ocupación

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Irene Nemirovsky, Suite française, Paris, Denoël, 2004 

En este volumen se recogen las dos novelas que pudo escribir la autora para dar cuenta del estado de Francia bajo la ocupación alemana, en la segunda guerra mundial. Fue un proyecto inacabado que iba a comprender cinco relatos, pero que no pudo concluir pues fue detenida por la policía francesa, por judía, entregada a los alemanes, en 1942, y deportada a un campo de concentración, donde murió. Su hija mayor guardó el manuscrito de estas obras durante decenas de años, sin atreverse a leerlo, pues pensaba que era su diario personal. Pero en los años noventa decidió abrir el bolso donde guardaba el manuscrito, el mismo que le había dado su padre antes de ser él también detenido y deportado, con el ruego de que no lo perdiera nunca de vista. Para su sorpresa descubrió que se trataba de la historia de la invasión y la ocupación alemana. Entonces decidió transcribirlo y en 2004 lo mandó anónimamente a un editor, el cual se interesó en publicarlo, aunque primero tuvo que buscar a la persona que se lo había enviado. 

La primera novela, Tempête de juin, narra con mucho realismo la desbandada de los parisinos de todas las clases sociales que huyen de la próxima ocupación de Paris y pasan múltiples peripecias y desventuras por el camino de huida y luego de regreso, tras el armisticio. Es un fresco muy vivo, casi un reportaje, encarnado por familias de distinta condición social y por los lugareños de los pueblos por los que pasaban. Ahí se ponen de manifiesto los prejuicios clasistas, las enemistades, las envidias, las miserias y el oportunismo de muchos de los fugitivos. 

La segunda novela, Dolce, refleja ya la ocupación del ejército alemán de un pueblo y sus alrededores, durante la primavera de 1941, se manifiesta el comportamiento de ocupantes y ocupados, los primeros tratando de ganarse la buena voluntad de las gentes a pesar de su realidad de ejército vencedor, los segundos queriendo preservar su imagen de vencidos honorables y dispuestos a sacarle el mayor partido a la situación. En esta novela se desarrolla una historia de amor entre un culto oficial alemán, Bruno, y una joven francesa, Lucile, de cuyo marido nada sabe, seguramente está preso por los alemanes, pero se siente atraída por este hombre joven, sensible y educado, que se enamora de ella y promete volver a verla una vez acabada la guerra. 

Sorprende la capacidad de percepción que tiene Ièrene Némirosky de las pasiones y debilidades humanas, y su penetración para captar el punto de vista respectivo de ocupantes y ocupados, sin dejarse llevar por un sentimiento de aversión o de menosprecio hacia los alemanes. Pareciera una novela escrita mucho más tarde, con el reposo y la ecuanimidad del que se siente fuera de la situación que describe, lo cual no era su caso precisamente. Tenemos que lamentar tanto su temprana e injusta muerte como el no haber tenido la suerte de poder leer las otras novelas que formaban parte de este proyecto, digno de un Balzac, al que cita a menudo en su obra.

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