Tue 31-01-2012 02:30 PM
Epifanía del hombre atrapado por su historia
J.M. Coetzee, Hombre lento, Barcelona, Mondadori, 2005
La novela empieza con el accidente que Paul tiene mientras va en bicicleta, del cual queda inconsciente y paralizado, y como resultado del mismo le amputan la pierna derecha.
Toda la historia dimana de un narrador omnisciente, que focaliza toda la atención en las reacciones psicológicas del accidentado, Paul Rayment, un antiguo emigrado a Australia, de origen francés, y relata sus reacciones, recuerdos, nostalgias y tristezas, construyendo una novela psicológica en la que lo significativo son las actitudes y de este personaje divorciado, sin familia y con pocos amigos, que tiene que aceptar su invalidez y las limitaciones que ello le reporta, su vida ahora depende del cuidado de los demás y ha perdido su anterior individualismo de robinson urbano.
Con su nombre, Paul, hay un juego hipotextual que puede pasar desapercibido, su caída de la bicicleta rememora de otra forma la caída del caballo del apostol homónimo. Pero con la diferencia de que Paul no acepta su nueva situación con facilidad, ni ella le resulta reveladora, en cambio se siente humillado y deprimido.
Paul ha sido un aficinado a la fotografía en blanco y negro y tiene cientos de ellas de la Australia de su juventud, que constituyen un tesoro y dejará como legado al estado, será lo que deje a la posteridad, ya que no tiene hijos.
En su vida aparecen una serie de cuidadoras por las que siente aversión, salvo por Marijana Jokic, una mujer de mediana edad, casada, con tres hijos, de origen Cróata. Lo cuida con especial tacto, y poco a poco va sintiendo amor por ella y se despierta la nostalgia del hijo o hija que no llegó a tener.
La peripecia es breve, pero en ella se mezcla también el tema de la interculturalidad y la inmigración, ya que las personas que lo atienden y cuidan provienen de otras nacionalidades y culturas y a su vez ellos también, y en función de otras circunstancias, tienen que adaptarse a una vida nueva y diferente, aunque en realidad Australia es un país sin historia, en el que todos son emigrados y donde son aceptados todos los credos y orígenes sin discriminación.
Al principio, las reacciones psicológicas del personaje oscilan entre la cólera contenida y la tristeza no expresada. Desconfía de todos y le molesta el creerse tratado de forma fría o con falsa deferencia. No acepta llevar una prótesis por lo que tiene de artificial y falso, y prefiere utilizar muletas o un andador.
Las relaciones que tiene con Marijana y sus hijos le hacen cambiar de actictud, deja atrás el pesimismo, y descubre que quiere a Marijana, aunque no se atreve a decírselo. Pero un día se osa confesárselo, y en ese momento Marijana se va con su hija. Desaparece durante un tiempo. Cuando vuelve, Paul se ofrece a pagarle los estudios de su hijo Drago, ofrecimiento que acepta.
Mientras tanto aparece el personaje transtextual de Coetzee, su heterónimo femenino, Elisabeth Costello, una escritora famosa, de edad provecta, que conoce su vida y las necesidades de los personajes de la obra, y desvía el interés de Paul hacia Marinna, una mujer ciega a la que conoció una vez que fue al hospital y por la que se sintió atraído. Esta mujer está divorciada también y necesita el amor de un hombre. Costello les procura un encuentro en casa de este, pero con la condición de que él tuviera los ojos vendados, para que ambos estuvieran en la misma situación de invidentes. Paul investiga sobre la escritora, va a buscar sus libros a la Biblioteca, lee alguno, da noticas sobre su vida y su obra. El recurso literario del personaje del escritor ajeno a la novela que se introduce dentro de ella le da verosimilitud pero al mismo tiempo anima una historia que de otra manera llevaba camino de ser demasiado anodina y previsible, con este personaje empieza funcionar la literatura como posibilidad y extrañamiento mágico.
Paul se da cuenta de que Costello es una escritora que lo está utilizando como personaje para que encaje en la novela que está escribiendo, por eso cuando le propone que haga de intermediaria para paserle el cheque a Marijana para pagar los estudios de su hijo, cosa que su marido rechaza, ella no acepta, y la echa de su casa, para librarse de esta mujer indiscreta y vivir por sí mismo la peripecia en la que está empeñado, conseguir el amor de Marijana.
El marido de Marijana, celoso, le ha pegado a ella y a la hija pequeña, Marijana se ha ido a casa de su cuñada, con la que no se lleva bien, el hijo, Drago, se ha marchado de su casa y vive en el parque. Va a casa de Paul y le pide una explicación, con él vuelve a aparecer Elisabeth Costello que le pide a Paul que haga algo. Pero él no le hace caso, la echa de su casa y ella vive en un parque. Drago se va a vivir a casa de Paul, y encuentra que no tiene ordenador con conexión a Internet.
Drago lleva a sus amigos al piso y estos resulan ruidosos y desordenados, para conternación de Paul, que va dándose cuenta de que la familia Jokic ha supuesto un segundo atropello en su vida. Más tarde descubre que Drago y su amigo han falsificado una foto de su colección y que la han sustituido por la original. A pesar de todo, sigue intentando vivir junto a Marijanna y le escribe una carta a su marido para que le permitan vivir junto a ellos, como padrino de la familia.
Mientras tanto Elisabeth Costello le propone que se conviertan en una pareja y se vaya a vivir con ella, a su casa de Melbourne, que viajarían y volverían a Francia y a otros países empezando una vida diferente. Esta idea no le seduce, porque Elisabeth no le resulta atractiva, pero ella insiste y argumenta en este sentido.
Elisabeth y Paul van a casa de Marijana a plantearle el robo de Drago, a ella le parece ridículo llamar robo a una manipulación digital de la fotografía y le dice que su pretensión de ser padrino de la familia no tiene sentido. El marido le muestra la bicicleta del accidente casi totalmente restaurada para él. Vuelven a casa de Paul y se despiden en la puerta, sin que Elisabeth haya conseguido que este acepte su propuesta, ni siquiera la invita a pasar. Elisabeth Costello no ha conseguido transformar al personaje, liberarlo de sí mismo.
El estilo que en la primera parte es breve y conciso, con oraciones cortas y puntuales, informativas, las descripciones resultan precisas, va evolucionando a expresiones más poéticas, en la medida que el personaje va despertando a sus sentimientos. Hay reflexiones y citas filosóficas y religiosas que pertenecen a la cultura del personaje, cuya vida ha dado un quiebro a partir del accidente del cual no sabe recuperarse. El final queda en un impasse, un final abierto que sugiere que Paul va a seguir alimentando sus pretensiones con Marijana.
La obra es una reflexión sobre la psicología humana, la fragilidad de las personas y su dependencia del medio, la incapacidad para evolucionar por aferrarse siempre a algo que no les conviene.
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