Sun 13-03-2011 11:58 AM
La lectura denegada
El lector de esta novela, El lector, se siente exorcizado del mal que ha provocado la ruina a Hanna, la mujer de oscuro pasado que por vergüenza a reconocer su analfabetismo acaba sufriendo toda clase de afrentas, hasta que liberada de su mal por el lector al que inició en las relaciones amorosas, y narrador de la historia que escribe, para librarse de sus fantasmas, logra acceder al código de la escritura y superar esa maldición que marcó su vida, aunque no puede perdonarse los errores que ha cometido y acaba suicidándose abrumada por la culpa.
Toda la trama de la obra la genera su incapacidad de acceder al texto de la lectura, y ello da pie a una historia contada por una narrador deficiente que, en primera persona, va descubriendo la novelesca vida de la mujer que lo inició en los secretos del amor y que marcó profundamente su vida.
El acceso al texto, el quedar fuera del texto, la textualidad misma son los privilegios dados o denegados que desencadenan toda la historia, de hecho toda historia, que acaba siendo tejido de sentido elaborado literariamente y textualmente.
El ser es palabra restituida en texto, su ausencia denegación vergonzante que se oculta incluso infringiendo el deseo de vivir.
Comentarios: