Thu 27-01-2011 09:50 AM
Regulación del sistema gráfico
Resulta muy grata la lectura de esta obra bien informada en los conocimientos lingüísticos, pero sin pesada erudición, que razona amablemente ilustrando sus propuestas con sensatez y equilibrio, invitando a adoptar las normas que propone, que no plantea razonamientos basados en el conservadurismo intrínseco, sino en la unidad del idioma, que se atreve a innovar en muchas ocasiones y a hacer propuestas llamativas pero bien fundadas, como la ortografía de la palabra wiski. Todo ello releva la madurez y la sensatez a que puede llegar una institución en la que la historia no es un peso, sino un aprendizaje. En nombre de la ortografía se han cometido muchos atropellos y descalificaciones, al entender que la norma no es una dulce orientación sino un terrible mazazo. No cae en ese defecto esta obra, aunque es de temer que otros vayan más lejos de las buenas intenciones de unos académicos tan versados y lúcidos.
Comentarios: