TEXTOS | Viaje al origen del tiempo

Weblog de Manuel Cerezo Arriaza

Thu 20-01-2011 05:39 PM

Viaje al origen del tiempo

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Ramón Gonzalo Rodríguez Gómez, En busca de otro Sol, Alicante, Editorial Dísgrafos, 1991, 80 págs. Dibujos de Amezcua

Un libro de viajes y a la vez una novela de aprendizaje, protagonizada por Fabián, un muchacho del Norte, que decide ir por el mundo buscando el lugar donde surge el tiempo y las estaciones. Por el camino, en su peregrinar, se va encontrando con una serie de personas, tan solitarias como él, muchas de las cuales andan errantes o viven su vida, pero todas encierran una sabiduría y una experiencia singular, que de una forma u otra contagian al joven, el cual se ve subyugado por su personalidad. A todos va dejando atrás, pues cada uno tiene un destino diferente. Así se encuentra con un musculoso e inquieto desertor de la Legión, que se va en el tren; un sombrío anarquista que habla casi con gestos; un afilador gallego que le comunica los secretos del barallate; con los guerreros de las leyendas del Rey Arturo que aparecen combatiendo en sus sueños; con Vidal, el pastor que vive junto a sus ovejas y lo inicia en el secreto de las tormentas y los astros y, por último, con Marcos, el leñador, que lo lleva monte arriba y con él comparte su conocimiento y fortaleza.

Fabián se da cuenta de que todas estas experiencias le han hecho madurar y dejar atrás la infancia, ahora se siente más seguro y confiado en sí mismo. Sigue montaña arriba, y en la cima encuentra el sitio que buscaba: un volcán, el lugar donde las nubes se abrazan y se desgarran, un cañón por donde discurren los vientos y el agua. Allí se acuerda de todos los que se había encontrado por el camino y se siente sobrecogido por tanta grandeza y tanta soledad.   

“Le vinieron a la cabeza los rostros y los nombres de las personas que se habían cruzado en su camino y sintió que no estuvieran allí en esos momentos, pues estaba seguro de que de la contemplación de esta grandeza tendría que derivarse una reparadora influencia, como un bálsamo para sus castigadas almas cansadas ya de errar por caminos sin meta posible”. 

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