Mon 14-09-2009 09:30 AM
DELIMITACIONES DEL TEXTO
La presente obra del canadiense Alfred Lambremont Webre Exopolítica (La Herradura, 2009) traza desde su título una gran divisoria semántica, facilitada por el idioma. Hasta ahora hemos hablado de "política", pero el sistema de los prefijos permite dividir su dominio significativo en un fuera y un dentro (endopolítica / exopolítica), con lo cual la tradicional disciplina queda reducida a un abarque casi ridículo, frente al amplio margen que queda fuera.
La exopolítica, pues, abarca la política de todo el cosmos holográfico, salvo el punto exiguo y casi insignificante del planeta Tierra. Este gigantesco trazo divisorio podría ser caprichoso o arbitrario, pero se ha usado otras veces para llevar a la lejanía lo exótico o inalcanzable.
Tal vez este trazo contribuya a ennoblecer la "endopolítica", bastante desprestigiada, es decir, la política sin más. Pues la obra sitúa nuestra política en la de una comunidad de entes que no son nacionales, sino planetarios, galácticos e intergalácticos.
La endopolítica nunca ha querido reconocer, hasta ahora por lo menos, la posibilidad o el hecho de que el cosmos está poblado de una pluralidad de mundos habitados por seres inteligentes, como ya lo indicaban obras en este sentido desde el siglo XIX.
Y es que si lo reconociera, la política, al menos como se viene practicando, quedaría todavía más sometida a lo irrisorio, a lo ridículo, por su cortedad de miras.
En cambio, hablar de una política galática es ya empezar a ennoblecer la política, darle dimensiones de una amplitud insospechada.
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