Wed 25-10-2006 09:50 AM
Retrato naturalista
Este Retrato de bebedor de Francisco Cerezo Moreno es un trabajo de estudio, pintado al natural, en el que se capta la psicología de un personaje anónimo, partiendo de su adicción a la bebida, manifiesta en la coloración de su cara, en sus ojos algo vidriosos, y en su nariz enrojecida.
El personaje no está derecho, sino apoyado en una silla y sosteniendo un vaso que en este momento no vemos, debido al encuadre de la fotografía.
Es un estudio naturalista, resuelto a grandes trazos y con incisiones en algunas partes, que marcan formas. Estas incisiones son posibles gracias a que el cuadro está pintado sobre tablé. La iluminación lateral nos muestra los dos lados de la cara en un contraste muy acusado, la derecha es muy visible, la izquierda apenas está esbozada, ensombrecida por la falta de luz.
Pero lo más expresivo del retrato es la mirada intensa dirigida hacia el espectador, una mirada frontal, confidente, que parece decirnos "este soy yo, sumido en mi degradación". No busca nuestra aprobación, solo nos muestra su situación actual.
El retrato pictórico, al igual que el psicológico, que aparece en las obras literarias, es tanto más expresivo cuanto más insiste en los rasgos esenciales del personaje, dibujado en sus notas más sobresalientes, ya que en lo que no nos dice suponemos que este es igual que nosotros, que todos los seres humanos.
Más aún el retrato naturalista no trata de idealizar al personaje, lo muestra con una crudeza ejemplar, sin por eso convertirlo en un esquema o en un tipo, sigue siendo alguien irrepetible, único, singular, pero alguien que comparte también una situación que está extendida en el medio al que pertenece. Es pues, un retrato psicosocial, un texto de lectura sintagmática.
Comentarios: