Thu 18-03-2004 09:39 PM
Texto y retrato
Son célebres los retratos de Richard Avedon como este que hizo a a Marilyn Monroe en 1957. La descripción física que permite la cámara en blanco y negro va más lejos que la mera representación de la figura, en el rostro podemos leer una personalidad y un carácter, el conflicto de una vida humana. No es fácil profundizar tanto en una actriz tan conocida y fotografiada como esta.
Un rostro, una fotografía, son también textos para la semiótica de la cultura de Y. Lotman. El texto verbal ha intentado y logrado también retratos célebres de personas y personajes, autorretratos, caricaturas, tipos y estampas diversas. El aparato verbal es extraordinariamente efable, un mecanismo capaz de decirlo casi todo, aunque el artista es su usuario más eficaz y hace falta tanto talento como el de Avedon para obtener de la mera reproducción mecánica una obra de arte.
El texto se sitúa ante la persona o el personaje y lo integra, lo recrea, lo caracteriza, para ello a veces bastan unos cuantos adjetivos, una mirada atenta al detalle significativo, una expresión que da vida a alguien que estamos alumbrando con la imaginación o con el lenguaje.
El tipo costumbrista se individualiza cuando se convierte en un ser irrepetible, un personaje redondo y complejo que ofrece muchas facetas, algunas imprevisibles, otras sorprendentes o mutables. La novela moderna está modelando personalidades escindidas, seres angustiados. La ambivalencia de los sentimientos y el conflicto de las elecciones o de las dejaciones humanizan mucho a estos personajes que ya no son los héroes de otras épocas, sino pequeños seres en busca de su individualidad.
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