Thu 23-09-2004 08:01 PM
Punto y lÃnea
Este cuadro de Wassily Kandinsky Amarillo, rojo azul (1925) es otra muestra del Kandinsky inserto en la Bauhaus durante esta etapa de su vida. Al mismo tiempo que desarrollaba su obra, la actividad docente le obligaba a sistematizar su lenguaje pictórico, en su obra Punto y lÃnea sobre el plano (1926). El color y las lÃnea son los elementos que componen sus cuadros en este momento. El color tiene equivalencias emocionales y musicales. La teorÃa del color que desarrolla descansa en la polaridad del rojo / azul, complementada por otras secundarias blanco / negro y verde / rojo. Las formas geométricas agudizan o retraen cada color y señalan direcciones y tensiones en la superficie del cuadro.
La escritura es también un sistema de representación basado en el punto y la lÃnea sobre el plano del papel, que integra dos caras (significante y significado) y evoca sonoridades que pueden cubrirse de emoción, mediante las asonancias poéticas o los juegos de timbre asimilables a impresiones de color.
Ambos discursos tienen algunas analogÃas y claras diferencias. Sus elementos materiales han convivido mucho tiempo en las caligrafÃas artÃsticas y decorativas de paredes y códices. Pero la imprenta contribuyó a distanciar la letra del icono, haciendo que el pensamiento y la emoción se separaran y se asentaran respectivamente en las esferas del intelecto y de la plástica. Los caligramas, los signos en rotación y algunos géneros vanguardistas han operado un nuevo acercamiento. Y en la actualidad la noción y la emoción de ambos lenguajes se aproximan en los textos iconoverbales a que nos tienen tan acostumbrados los medios de comunicación.
Una superfice, un trazo, una emoción se adentran por el horizonte virtual de la pantágina donde el punto y la lÃnea son tan remotos a la mano que su trazo consiste en una pulsación, detrás de la cual late algún género de pulsión.
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